La comunidad es un espacio vivo donde se entretejen las redes y relaciones diversas que marcan la cotidianidad de un país. Tanto especialistas como activistas en la atención y prevención de la violencia de género la consideran un escenario ideal para articular acciones encaminadas a erradicar este doloroso fenómeno social. ¿Pero cuáles son las claves que hacen de la comunidad ese espacio propicio, ideal para la prevención de la violencia? ¿Cómo aprovecharlas? Para reflexionar sobre el tema, No a la Violencia invitó a la máster en Ciencias Zulema Hidalgo Gómez, especialista del Centro “Oscar Arnulfo Romero y a la profesora Yerisleydys Menéndez García, coordinadora del proyecto comunitario Escaramujo, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

Considerado por especialistas como una forma de maltrato infantil, el fenómeno de la sexualización de la imagen, sobre todo de las niñas, es un tema de gran impacto, más aún en un contexto donde la sociedad es constantemente bombardeada por los medios de comunicación y las pautas que estos trazan. Para reflexionar sobre el tema, No a la Violencia invitó a la psicóloga Livia Quintana Llanio, doctora en Ciencias y especialista del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM); y a las periodistas Isabel Moya Richards, también doctora en Ciencias y directora de la Editorial de la Mujer y Lisandra Fariñas Acosta, especialista en temas de salud y demografía.

Especialistas de diversas disciplinas coinciden en afirmar que prevenir y atender la violencia de género también requiere del ajuste de las legislaciones en los países, en busca de herramientas específicas para sancionar los delitos vinculados al tema. ¿Cómo se comporta este debate en Cuba? ¿Cuáles son las brechas o fortalezas de la actual legislación? Para reflexionar sobre el asunto, No a la Violencia invitó a la jurista Arlín Pérez Duharte, profesora de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana; y a la socióloga Iyamira Hernández Pita, autora del libro Violencia de género: una mirada desde la sociología, que incluye las historias de vida de 10 cubanas presas por haber dado muerte a sus parejas.

Históricamente, la heterosexualidad ha sido el modo de ser hegemónico y aceptado de manera generalizada, y todo lo que rompe con ese esquema tiende a ser señalado y estigmatizado, o peor, excluido y violentado. ¿Cómo se manifiesta ese fenómeno en la sociedad cubana actual y qué caminos seguir para romper con ese mandato patriarcal? Tres activistas que estudian el tema desde diversas posiciones comparten sus opiniones con No a la Violencia: Teresa de Jesús, filóloga, coordinadora nacional de las Redes de Mujeres Lesbianas y Bisexuales del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y especialista principal de su editorial; Gustavo Valdés, también especialista del Cenesex y coordinador nacional de la red HSH (hombres que tienen sexo con Hombres) y Yadiel Cepero, estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas e integrante de la Red de Jóvenes por la Salud y los Derechos Sexuales del Cenesex y de la Articulación Juvenil por la Equidad Social del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR)

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