Líderes comunitarios, periodistas, artistas, deportistas, académicos, estudiantes y trabajadores, jóvenes y adultos de una variada procedencia se reunieron en Las Tunas, a más de 660 kilómetros de la capital cubana, en el Encuentro de la Plataforma de Hombres por la No Violencia, del Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR).

La violencia contra las mujeres se manifiesta de formas diversas y a menudo es un hecho oculto, naturalizado, invisible, que se enmarca en una estructura social patriarcal. En la mayoría de los casos, las mujeres se encuentran en una posición de subordinación con respecto al hombre, por lo que son más vulnerables ante la violencia. Esto explica que, en su cotidianidad, se presenten con frecuencia una serie de prácticas sutiles de violencia que a menudo no son identificadas como maltrato.

Visibilizar las distintas formas de violencia por motivo de género que viven las muchachas adolescentes y jóvenes en Cuba y promover la acción juvenil frente a este problema social es uno de los focos principales de la XI Jornada Cuba por la No Violencia hacia las mujeres y las niñas.

La edad, la procedencia social, el nivel de escolaridad, la cultura acumulada o la solvencia económica no son factores que puedan evitar o influir la ocurrencia de la violencia hacia las mujeres y las niñas. Cualquier mujer puede vivir situaciones de violencia por el solo hecho de ser mujer, pues la cultura machista y patriarcal se ha instalado por siglos en la civilización humana.
Así ocurre con el acoso laboral, un tipo de maltrato del cual no son ajenas tampoco las muchachas jóvenes, una vez que entran en contacto con ese entorno, como advierte Liset Mailen Imbert Milan, jurista de los Servicios de Orientación Jurídica del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

Información adicional