Desde su experiencia en el trabajo con jóvenes, Yasmany Díaz Figueroa rescata la posibilidad de cambio en estas edades. Afirma que conocer las expresiones y mutaciones de la violencia machista resulta fundamental para “desaprender la cultura patriarcal impuesta por siglos”.
El coordinador de la Articulación Juvenil del Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR) afirma que “la violencia de género nos enseña a identificar la desigualdad de poder entre los géneros y esa desigualdad, con determinadas particularidades, también se expresa entre muchachos y muchachas en la sociedad cubana actual”.

Identificar espacios y prácticas que vulneran derechos de la infancia y apostar por la prevención y la superación profesional son acciones necesarias para avanzar hacia un mejor abordaje del abuso sexual infantil en Cuba, opinan especialistas.
Uno de esos pasos se enfoca en reducir la victimización secundaria de niños, niñas y adolescentes abusados sexualmente.

Ania Terrero Trinquete estudia licenciatura en Periodismo en la Facultad de Comunicación (Fcom) de la Universidad de La Habana. A punto de graduarse, ella reconoce manifestaciones de la violencia machista que hacen diana en sus formas de vestir, en su libertad de escoger y expresarse. Para ella el reto mayor está en la idea de que “en Cuba, aparentemente, no hay problemas”.
“Aparentemente no hay violencia de género, aparentemente no hay maltrato físico, aparentemente las mujeres somos iguales a los hombres y tenemos los mismos derechos. Pero la cultura machista heredada de generación en generación mantiene estereotipos que marcan todo el tiempo la manera en que te ven o no te ven, en la que te evalúan o no”, reflexiona la joven universitaria.

El tema del amor ha acompañado a la sociedad desde la misma existencia del ser humano, porque las personas están creadas para ser queridas de una u otra manera. Pero el amor es una construcción social y cultural, y cada etapa histórica ha establecido una concepción diferente acerca su significado y su relación con el matrimonio, la formación de parejas y las relaciones sexuales.
Acerca del amor romántico, en particular, se han tejido mitos y creencias que allanan el camino hacia relaciones desiguales de poder y dependencia. A menudo, adolescentes y jóvenes suelen estar en medio de historias dolorosas que comenzaron en busca de un soñado “príncipe azul”. La doctora Isabel Moya Richard, directora de la Editorial de la Mujer, nos cuenta acerca de cómo se entrelazan estos mitos y creencias con algunas manifestaciones de la violencia de género.

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