En Cuba no se puede esperar a que cambien las leyes para atender la violencia de género, coinciden juristas y otros especialistas en el tema. Un consenso entre quienes se dedican a estos temas es la necesidad de visibilizar en la norma actual, tanto civil como familiar, penal y laboral, aquellos recursos que ya existen y permiten actuar en casos de maltrato de cualquier tipo.

La orientación y asesoría jurídicas se incluyen entre las demandas más frecuentes de las mujeres que viven situaciones de violencia y acuden por ayuda a los servicios de la consejería que, desde hace dos años, funciona en la sede del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), en la capital cubana. "Casi la totalidad las necesita", precisa a SEMlac la psiquiatra Ivon Ernand, quien coordina el equipo multidisciplinario y es fundadora de la consejería. "Ese acompañamiento jurídico no es solo teórico, sino activo, incluidas gestiones y también sesiones de información, porque necesitan saber sus derechos", precisó.

Los medios de comunicación son escenarios que legitiman y reproducen la violencia machista, pero pueden y deben ser también espacios que ayuden a desmontar las bases que la sostienen, concuerdan periodistas, profesionales de la comunicación y de otras disciplinas en Cuba.

Desmontar estereotipos culturales sobre cómo ser hombre o mujer en Cuba también es imprescindible para una mejor administración de justicia, coinciden especialistas. Aun cuando la capacitación en temas de género del sector jurídico comienza a dar resultados, es un camino en el que queda mucho por avanzar, confirmó a SEMlac Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC) y coordinadora de su proyecto "Justicia en clave de género: Garantía de igualdad entre mujeres y hombres".
Para esta experta, el reto principal está en lo cultural. "En esos mitos y creencias muy patriarcales que están asentados en la subjetividad de las personas, en general, y de quienes operan la justicia, en particular", detalló.
"Nos hemos formado en una sociedad que sigue siendo machista, por muchos principios de igualdad y de avanzada que defienda. Por lo tanto, esos estereotipos están ahí, se han naturalizado y se transmiten al ejercicio del Derecho".

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