La violencia machista suele camuflarse en acciones y comportamientos cotidianos de control sobre el cuerpo, los espacios y tiempos de las mujeres. La psicóloga y especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR) Yohanka Valdes evita catalogarlos de pequeños controles, por todo el daño que pueden causar y su función en la reproducción de la violencia por motivos de género.

A menudo, cuando se habla de violencia, emergen vocablos como machismo, sociedad patriarcal, o roles hegemónicamente construidos desde lo femenino o masculino. Pero, ¿qué hay detrás de esos conceptos, cómo nos ayudan a explicar los ciclos de la violencia y la telaraña de la desigualdad?

Miedos, estigmas, exclusión, resistirse a mandatos preconcebidos de una sociedad que impone moldes y roles a lo masculino o femenino, resiliencia, solidaridad, sobrevivir….

“A ella le gusta”, “se lo buscó”, “algo habrá hecho” son más que frases y constituyen imaginarios que, tatuados en la cultura popular, naturalizan, justifican y reproducen la violencia por motivos de género. Para la psicóloga Mareelén Díaz Tenorio es muy difícil romper con el ciclo de la violencia, si no se superan estas falsas creencias. La especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR) apuesta por articular políticas integrales que contribuyan a deconstruir los imaginarios que responsabilizan a las mujeres del maltrato machista.

Información adicional