Visibilizar las distintas formas de violencia por motivo de género que viven las muchachas adolescentes y jóvenes en Cuba y promover la acción juvenil frente a este problema social es uno de los focos principales de la XI Jornada Cuba por la No Violencia hacia las mujeres y las niñas.

La edad, la procedencia social, el nivel de escolaridad, la cultura acumulada o la solvencia económica no son factores que puedan evitar o influir la ocurrencia de la violencia hacia las mujeres y las niñas. Cualquier mujer puede vivir situaciones de violencia por el solo hecho de ser mujer, pues la cultura machista y patriarcal se ha instalado por siglos en la civilización humana.
Así ocurre con el acoso laboral, un tipo de maltrato del cual no son ajenas tampoco las muchachas jóvenes, una vez que entran en contacto con ese entorno, como advierte Liset Mailen Imbert Milan, jurista de los Servicios de Orientación Jurídica del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

Cambiar la ruta de regreso a casa, apresurar el paso y evitar una esquina suelen ser experiencias comunes en mujeres jóvenes y adultas. ¿La razón? El acoso callejero, los chiflidos y gritos, las miradas lascivas e incluso roses que agreden y violan el espacio público y personal de ellas.
Pero estas manifestaciones de la violencia por motivo de género aún se disfrazan de “expresión cultural”. La académica feminista Ailynn Torres Santana opina que uno de los retos actuales es desmontar los mitos culturales que sostienen el acoso callejero y apuesta por la intervención pública para enfrentar esta forma de violencia machista.

Desde su experiencia en el trabajo con jóvenes, Yasmany Díaz Figueroa rescata la posibilidad de cambio en estas edades. Afirma que conocer las expresiones y mutaciones de la violencia machista resulta fundamental para “desaprender la cultura patriarcal impuesta por siglos”.
El coordinador de la Articulación Juvenil del Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR) afirma que “la violencia de género nos enseña a identificar la desigualdad de poder entre los géneros y esa desigualdad, con determinadas particularidades, también se expresa entre muchachos y muchachas en la sociedad cubana actual”.

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