Por Dixie Edith

Enseñar a las mujeres a identificar y enfrentar la violencia de género es imprescindible a la hora de desarrollar labores de prevención frente al VIH/sida.
A golpe de silencios lo aprendió Damaris Rondón, ama de casa de 37 años, residente en Yara, municipio de la provincia de Granma, a unos 750 kilómetros al este de La Habana.
“Mi mejor amiga se infectó con el sida hace tres años, después de llevar más de 10 casada con el que era su novio desde la secundaria. Él tenía otra relación y no se protegía. Me asusté mucho y le dije a mi esposo que teníamos que usar condón. Estuvo más de un mes sin hablarme ni venir a dormir a la casa”, confesó a SEMlac.
“Hoy vivo en un temor permanente porque, aunque él me dice que no tiene otras parejas, yo no estoy segura y no nos estamos protegiendo”, se lamentó.

Por Dixie Edith

Cuando homosexuales, transexuales y travestis se incorporan a labores de promoción de salud en Cuba, están dando un paso para enfrentar y vulnerar manifestaciones de discriminación y maltrato que reciben desde la sociedad.
Integrantes del proyecto de Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), del municipio Ciego de Ávila, al centro de Cuba, han confirmado esa experiencia, tras apostar por el arte como principal herramienta educativa.
“De cierta manera, nos hemos ganado el respeto de la población por el trabajo que estamos realizando desde hace algún tiempo”, aseveró a SEMlac Wilber Ortega, uno de los promotores, transformista y especialista de danza, coreografía y espectáculos.

Por Dixie Edith

¿Cuáles son los límites entre lo público y lo privado en los ámbitos de la violencia de género? ¿Es válido el añejo refrán de que entre marido y mujer nadie se debe meter?
Reflexiones en torno a esas preguntas llegaron a La Habana de la mano de la obra teatral Pared, de la española Itziar Pascual, comunicadora, dramaturga y profesora la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
Sin apenas escenografía, la pieza, galardonada en 2004 con el IV premio de Teatro Madrid Sur, contrapone las vidas de dos mujeres, vecinas del mismo edificio, separadas apenas por una pared.
Una de ellas -sin nombre en la obra-, profesional de las letras y soltera, es mostrada justo en el momento en que abandona la casa donde vive, alquilada, porque no puede soportar los gritos de una vecina maltratada en su entorno familiar.

Por Dixie Edith

La violencia hacia las mujeres aparece, de manera recurrente, en muchas de las obras de las escritoras cubanas surgidas desde la década de los noventa del siglo pasado, una evidencia del empeño de esta generación en contar la realidad desde una mirada femenina.

Así lo atestiguó la periodista Helen Hernández Hormilla, quien investigó esa producción literaria para su tesis de grado: “Mujeres en crisis. Una mirada a la realidad social de las mujeres cubanas a través de la narrativa femenina de los noventa”.

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