Los impactos de la violencia de género crecen y se complejizan durante el confinamiento, han confirmado especialistas en el tema y organizaciones internacionales y de la sociedad civil en todo el mundo. Pero, ¿han cambiado los mecanismos de prevención y atención al maltrato? ¿Cómo se han adaptado a este nuevo contexto los movimientos y campañas de activismo social y comunitario? No a la Violencia indaga en esta oportunidad acerca de los derroteros de la campaña Evoluciona en estos meses de pandemia. Para ello, conversamos con Ibet García, especialista en comunicación del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR) y Danielle Laurencio y Juan Carlos Gutiérrez, integrantes de la Articulación Juvenil por la Equidad Social, de OAR, y activistas de la campaña en las provincias de Las Tunas y Villa Clara, respectivamente.

La crisis mundial desatada por la Covid-19 está impactando negativamente en las dinámicas de vida de los seres humanos, en cualquiera de los ámbitos donde interactúan. Múltiples son los factores desencadenantes en situaciones extremas que influyen en el comportamiento a nivel individual, grupal, comunitario y organizacional.

Integralidad y formación especializada deben ser piezas clave de cualquier mecanismo de atención a la violencia de género en Cuba, coinciden expertas con años de investigación en torno a esta problemática.

Justo como se anticipa en las noticias de este servicio informativo, Cuba prepara una línea telefónica especializada para la orientación y apoyo psicológico a personas que sufren violencia de género. ¿Cómo se ha articulado ese proceso? ¿En qué momento está? La socióloga Clotilde Proveyer, la psicóloga Iyamira Hernández y la jurista Yamila González, integrantes del equipo asesor del Grupo Nacional que atiende la violencia en la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), conversan con No a la Violencia en busca de respuestas a esas y otras preguntas.

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