¿Existe en Cuba un movimiento feminista? ¿Se realizan estudios académicos desde una perspectiva feminista? Una destacada activista feminista respondió negativamente a estas preguntas durante una entrevista.

Desde hace varias décadas se investiga y se publica desde Cuba sobre género, con una mirada fundamentalmente centrada en los temas de las mujeres heterosexuales y hacia las masculinidades, pero pobremente enfocada desde una perspectiva feminista. De hecho, para muchas personas en Cuba el feminismo es una palabra incómoda.

El proceso de actualización del modelo económico y social apuesta por el aumento de la eficiencia y la productividad. Sin embargo, esta favorable proyección, que responde a la implementación del programa de los lineamientos económicos y sociales aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en febrero del 2011, no distingue los diferentes aportes que hacen mujeres y hombres por el desarrollo económico del país.

La equidad de género desde la economía requiere de una mirada diferente, obligada a incorporar al análisis nuevos conceptos que visibilicen el trabajo doméstico y de cuidado que realizan, principalmente, las mujeres; y a explicar la relación de dependencia entre el trabajo remunerado y el trabajo no remunerado.

Hechos

Hace cinco años atrás, tuve la oportunidad de acompañar a mi colega y amiga Norma Guillard1 al grupo que, por entonces, ella coordinaba en el Centro Nacional de Educacion Sexual (Cenesex) y estaba dirigido a mujeres lesbianas.

En ese entonces me llamó la atención que, entre aquellas mujeres lesbianas y bisexuales que se reunían de manera sistemática, las ideas del feminismo, siquiera las más básicas, no aparecían ni por asomo. Todas ellas tenían experiencias comunes sobre sus relaciones erótico-amorosas; sin embargo, de manera general, el posicionamiento respecto a la opresión de las mujeres dentro del patriarcado no encontraba lugar en el discurso individual y mucho menos en las reflexiones grupales.

A equipo de realización de la sección Cuba dice:

Saludos, mi nombre es Lirians Gordillo Piña soy periodista y activista feminista. Les escribo porque me preocupó mucho la última emisión de la sección.

El reclamo de un periodismo cubano abocado a la crítica, al contraste de fuentes, a la investigación profunda resulta cada vez más frecuente. Sin embargo, ese interés por superar los prejuicios y vicios en los que ha caído nuestra profesión no fecunda en temas relacionados con las mujeres, el feminismo, el machismo, la homofobia, el racismo y otras expresiones de discriminación. La sagrada sociedad patriarcal continua impoluta y se legitima a todo color.

Página 1 de 2

Información adicional