El movimiento mixto y popular francés "Ni Putas Ni Sumisas" (NPNS), creado tras la "Marcha de las mujeres contra los ghetos y por la igualdad" en febrero de 2003, cumple cuatro años. Entonces un grupo de mujeres partió un primero de febrero, de manera simbólica, desde Vitry Sur Seine, pasando por 23 ciudades, hasta llegar a París el 8 de marzo. Esta movilización estuvo motivada por la muerte de Sohanne, de 17 años, quien fue quemada viva en un local de basura por un joven de 19 años. En un principio el homicidio fue catalogado como un "despecho amoroso". El asesinato de Sohanne se convirtió en uno de los casos más emblemáticos y permitió que muchas mujeres de los barrios más pobres de Francia comenzaran a denunciar el maltrato y el sexismo al que estaban expuestas. La marcha de estas mujeres fue el puntapié inicial de lo que es hoy el movimiento. Ni Putes Ni Soumises (NPNS) cuenta con 60 comités locales en toda Francia. Sus objetivos: difundir los valores de una república laica, sean cuales fueran los orígenes, opiniones y creencias de las personas, con el fin de poder vivir todos juntos. Asimismo, promueve una nueva forma de feminismo basado en el carácter mixto, el respeto, la igualdad de sexos luchando contra toda forma de discriminación étnica, religiosa o sexual(CIMAC).
Tibiamente, y sin que el debate sea lo suficientemente abarcador como para sentar precedentes en la materia, juristas y personas de otras disciplinas sostuvieron un intercambio en República Dominicana, más bien a nivel discursivo y de algunos medios de prensa, acerca de cómo determinar la paternidad cuando hay dudas sobre la identidad del progenitor. El asunto tiene su origen en procesos incoados por mujeres reclamantes ante la negativa de los padres a reconocer a sus hijos e hijas. De los tribunales ordinarios, el asunto transitó a la Suprema Corte de Justicia, que ha sido enfática en su interpretación del Código Civil de la nación: "todo hijo nacido dentro del matrimonio se reputa de la pareja". Así las cosas, hubo nuevas disquisiciones, entre las que salieron a relucir las pruebas de ADN que -aunque no de manera generalizada, ni de fácil acceso-se realizan en el país. Prestigiosos abogados opinaron que, efectivamente, éstas pueden derogar la aplicación del artículo 312 del Código que da por sentada la paternidad, si es un nacido dentro del matrimonio. La cuestión no termina ahí, puesto que queda en pie el asunto de cómo actuar si se trata de un hijo o hija presumiblemente resultante de adulterio. Es en esos casos que el criterio de derechos humanos tendría que prevalecer. Los abogados Ramón Tapia López y Zacarías Payano fueron los más beligerantes en la discusión. Ambos ratificaron la certeza de las decisiones de la Suprema Corte de Justicia acerca de que la prohibición de reconocimiento de los hijos (¿e hijas?) adulterinos constituye una discriminación y una contravención de instrumentos internacionales de los que este país es signatario (SEMlac).
Aún en medio de prejuicios, incomprensiones y discriminación, voces y movimientos procuran una mirada distinta al fenómeno de la prostitución y la denuncia a quien lo sostiene y no siempre se sanciona: el que paga por los servicios sexuales. "Lo peor es el proxeneta y el cliente. La demanda genera la oferta. Basta de abusar y explotar a mujeres, niñas y niños. El tercer lugar de los ingresos mundiales lo ocupa la explotación sexual. No a la trata", fueron algunas de las frases con las que Mujeres Libres, una asociación creada en 1993, salió a las calles el 21 de enero. Raquel Disenfeld es una de las representantes de esta asociación y, para ella, "existe una relación entre el abuso de poder y la opresión sexual". "Desde Mujeres Libres trabajamos por una sociedad sin jerarquías, regida por el cuidado y por el respeto a la vida; y no en las leyes del mercado o en la cultura patriarcal en que alguien necesita someter y poseer para ser", dijo a SEMlac. En relación con la prostitución, hay que señalar que muchas veces las mujeres que se encuentran en esta situación son víctimas de mafias de tratantes, que las someten a engaños, torturas psico-físicas y violencia sexual. Sin embargo, lejos de comprender el drama del sometimiento que ellas viven, la sociedad, presa de la ignorancia, opta por juzgarlas (SEMlac).
Nora Cot Aguilera, de 69 años, fue nombrada obispo por la Iglesia Episcopal de Cuba y tendrá a su cargo el occidente de la isla. De acuerdo con clérigos de la nación antillana, se trata del primer nombramiento eclesiástico de ese tipo en el mundo en desarrollo. La reverenda Nora Cot Aguilera, quien será consagrada en La Habana el 10 de junio, fue profesora de secundaria hasta que una reforma eclesiástica de 1987 permitió su ordenación como una de las tres primeras mujeres sacerdotes de la Iglesia Episcopal en Cuba. El esposo de Cot, Juan Ramón de la Paz Cerezo, es deán de la Catedral de la Santa Trinidad del mismo credo en La Habana. Uno de sus hijos es sacerdote y otra hija es administradora de la iglesia. La nueva obispa declaró sentirse "tremendamente honrada", aunque enfrentaba "un gran desafío", al tiempo que la iglesia, con unos 10.000 miembros, avanza hacia una mayor autonomía nacional (CIMAC y agencias).

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