Lirians Gordillo Piña

Lirians Gordillo Piña

El documental Estoy viva. Lo voy a contar, que se estrenará a mediados de marzo por el Proyecto Palomas, reúne testimonios de 14 cubanas que han sido víctimas de violencia de género en la isla. Para las protagonistas, superar el miedo, la vergüenza y el silencio forma parte del proceso de reconstrucción de sus vidas.

“Narrar desde las propias experiencias tiene mucha fuerza”, afirma la realizadora Lizette Vila, quien dirige el filme junto a Ingrid León.

Los cambios y tensiones que han vivido trabajadoras cubanas constituyen materia prima para varios cineastas de la isla. Un recorrido por filmes de factura nacional así lo atestiguan.

“El cine cubano ha demostrado ser un documento de época y en él podemos encontrar desde las variaciones que ha tenido el habla y la vestimenta en Cuba, hasta los cambios en las relaciones, el comportamiento humano y la participación de las mujeres”, declaró la ensayista Zaida Capote Cruz a SEMlac.

Luego de un mes de suspensión de la plataforma estatal Reflejos, el blog del colectivo cubano Proyecto Arcoiris ha sido devuelto a ese espacio. El grupo de activistas mantiene su intención de defender los derechos de personas homosexuales y transgénero en Cuba, pese a la censura.

Arcoiris surgió en 2011 como un grupo independiente y anticapitalista con amplia presencia en la web. El motivo de la sanción a su blog fue la publicación del post “Con el perdón (o no) de Mariela Castro”, del activista Jimmy Roque Martínez, en el cual se hace referencia a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP).

Las acciones para visibilizar el maltrato que sufren mujeres y niñas en Cuba tienen un fuerte componente comunicativo. Hoy actores sociales estrechan vínculos para ganar conciencia sobre la violencia machista, un tema pendiente en la agenda pública nacional.

Intelectuales y especialistas del campo de la comunicación pública, la realización audiovisual, el diseño y las ciencias sociales participaron en el taller de evaluación de la campaña “Eres más”, que coordina el Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR) junto a otras organizaciones.

Aunque son poco divulgadas por los medios cubanos de comunicación masiva, las historias de trata de personas dentro y fuera de la isla revelan una compleja problemática social.

"Creo que es muy importante aumentar la percepción de riesgo de la población, pues todavía se ve la trata de personas como un fenómeno que no nos atañe", alerta la experta Isabel Moya Richard a SEMlac.

Dos mujeres marcadas por la transgresión comparten sueños, voluntades y tristezas en el documental Enriqueta y Adela, del realizador cubano Rolando Almirante. El filme es además una reflexión sobre las rupturas y continuidades de la sociedad heteropatriarcal a lo largo de los siglos.

No importa que la sueca Enriqueta Favez viviera en el siglo XIX y Adela viva su adultez en la Cuba del XXI; en ambas protagonistas se revela una vida de servicio y búsqueda de la realización personal en medio de las incomprensiones que genera la transgresión del género socialmente asignado.

Miércoles, 09 Diciembre 2015 20:49

Visibilizar el acoso laboral: un reto al silencio

Es difícil probar el acoso laboral, más aún cuando este tipo de violencia no está definida como delito en Cuba. Sin embargo, la abogada Liset Mailen Imbert Milán llama a denunciar y visibilizar el maltrato que suele pasar inadvertido en instituciones y espacios laborales cubanos.

Aunque cualquier persona puede sufrir acoso en el ámbito laboral, Imbert destaca que “las principales víctimas son mujeres y personas de la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales)”; también la edad y origen étnico pueden convertimos en objeto de la violencia en el trabajo.

La violencia psicológica y la cultura patriarcal suelen tener un fuerte impacto en la sexualidad de las mujeres, aunque ambas transcurren muy naturalizadas por la existencia cotidiana de muchas de ellas, alerta la psicóloga y sexóloga Beatriz Díaz Torres, presidenta de la Sociedad Cubana de Estudios Multidisciplinarios de la Sexualidad.

Según la especialista, las historias de vida de sus pacientes dejan ver el maltrato que subyace en las renuncias, los planes pospuestos y la vida dedicada a otros.

Detrás de la expresión “violencia escolar” se esconden diversas manifestaciones de maltrato y agresiones que se aprenden y socializan desde edades tempranas y no pocas veces cursan como naturales o propias de una etapa de la vida.

Sin embargo, las violencias múltiples que transcurren en el espacio escolar casi siempre revelan modelos, conductas y estereotipos patriarcales que pueden seguir produciendo más violencia.

Especialistas de la isla reconocen el trabajo sistemático en la prevención de la violencia género; sin embargo, el drama cotidiano de las víctimas aún requiere una respuesta integral.

"Hoy podemos hablar de experiencias en educación, formación y trabajo comunitario, pero pienso que nos falta ese sistema integral que supere la atención de urgencia a la víctima de violencia de género", dijo la especialista Mereelén Díaz Tenorio en el coloquio "Eres más: reflexiones sobre la violencia de género en Cuba", celebrado el pasado 25 de noviembre en La Habana.

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