Alfredo Cabrera Opazo fue condenado a cadena perpetua por el parricidio de su hija Javiera y a ocho años por el homicidio frustrado de su ex pareja Claudia Neira. Cabrera pasará, como mínimo, 40 años en la cárcel, antes de optar por algún beneficio que le permita salir en libertad. Aun cuando la defensa intentó probar que no se encontraba en plenas facultades mentales al atentar contra Javiera y su madre, el Cuarto Tribunal Oral estimó, por unanimidad, que Cabrera Opazo era totalmente responsable del crimen de su hija. La abogada querellante, Patsili Toledo, expresó, fuera del tribunal, que esta condena marca un precedente en el país para los juicios que afrontan la violencia contra las mujeres. En lo que va de 2007 ya se han reportado 18 asesinatos de mujeres en Chile, confirmó la ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Laura Albornoz. Según estadísticas de Carabineros de Chile, en 2006 se registraron 2.138 denuncias por violencia intrafamiliar, catalogada como de lesiones graves, menos graves o gravísimas, mientras que se cuentan en 93,691 las denuncias estimadas como de lesiones psicológicas o leves (SEMlac).
Ana María Acevedo es una joven argentina que falleció el 17 de mayo porque le negaron su derecho al aborto terapéutico, contemplado por la legislación argentina en caso de que la vida de la madre esté en riesgo. La joven sólo tenía 20 años, tres hijos nacidos mediante cesáreas y era analfabeta. En octubre de 2006, le diagnosticaron un tumor y se sometió a terapia con radiaciones, pero dos meses después le detectan un embarazo de cuatro semanas. Ante esta situación, los padres de la joven solicitan un aborto terapéutico para que su hija pudiera acceder al tratamiento contra el cáncer, pedido que le fue negado por un Comité de Bioética que expidió su negativa y aconsejó que Ana María continuara la gestación hasta las 24 semanas, para así practicarle una cesárea y luego comenzar con el tratamiento oncológico, pues aseguró que tanto la madre como el embrión no corrían riesgo. Desde entonces, su vida se convirtió en un martirio, porque le negaron, precisamente, el derecho a la vida. También le habían negado la ligadura de trompas, permitida por ley, debido a la incompatibilidad sanguínea con sus tres hijos nacidos por cesárea. Ana María estuvo obligada a soportar su embarazo y, a la vez, los fuertes dolores del cáncer. Finalmente, en abril fue sometida a una cesárea y su niña logró sobrevivir apenas 24 horas. Luego de soportar las más indolentes de todas las miserias, Ana María murió el 17 de mayo(SEMlac)
Aquellos gritos de las madres argentinas que querían saber el paradero de sus hijos durante la dictadura militar (1976-1986), hoy se renuevan en las súplicas de otras madres con hijas desaparecidas durante la democracia. "Las estamos buscando, las queremos con vida", dicen, al reclamar el paradero de las mujeres, niñas y niños que, en la actualidad, son víctimas de las redes de prostitución. Desde abril, el tercer día de cada mes, familiares, amigos y la sociedad civil marcharán por las calles porteñas para demandar la aparición de estas mujeres y solicitar una legislación que penalice el accionar de las redes encargadas de reclutarlas para la posterior explotación sexual o laboral. El 3 de mayo se realizó la segunda movilización y cientos de personas marcharon por las calles lindantes al Congreso de la Nación para pedir por la aparición con vida de estas víctimas. Carteles con los rostros de mujeres y niñas secuestradas, pancartas con las leyendas "¡Ni una desaparecida más!", desviaron las miradas de los transeúntes. Según los datos de la Oficina Internacional de Migraciones, desde 2002 hasta 2006 fueron asistidas 117 mujeres víctimas de explotación sexual(SEMlac)
La participación política y paridad de género en los procesos políticos y toma de decisiones, y la contribución femenina a la economía y la protección social, con énfasis en el trabajo no remunerado, son los temas de tres reuniones preparatorias, este mes, con vistas a la décima Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe. Esta Conferencia, convocada por la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL), se realizará en Quito, Ecuador, del 6 al 9 de agosto. Examinará la inmensa participación económica de las mujeres, lo que en México significa que el 58 por ciento de los hogares estén sostenidos por la contribución de los hombres y las mujeres, y un hogar de cada cuatro esté mantenido exclusivamente por una mujer. La primera reunión preparatoria subregional tuvo lugar en Centroamérica (Guatemala, 16 y 17 de mayo) y le siguen la del Caribe (Antigua y Barbuda, 22 y 23 de mayo) y América del Sur (Santiago de Chile, 28 y 29 de mayo). En cada una se analizará el documento de posición. Contarán con la participación de representantes de las oficinas nacionales de la mujer de los países miembros, en las respectivas áreas. En la cita correspondiente a Centroamérica participaron Costa Rica, El Salvador, Guatemala (país anfitrión), Honduras, México, Nicaragua y Panamá. Cuba. República Dominicana y Haití estarán en calidad de observadores. Durante la décima Conferencia, habrá reuniones paralelas a las que acudirán grupos de la sociedad civil con temáticas alternativas o relacionadas con las presentadas a esta cita regional (SEMlac).

Información adicional