El gobierno de Uruguay reconoció la necesidad de facilitar el acceso de las mujeres a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como estrategia para contribuir a eliminar la brecha de género existente. En el capítulo "El Uruguay Innovador" del primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos, previsto para 2007-2011, se contempló una línea de acción "tendiente a incentivar los procesos de desarrollo sostenible que contemplen el acceso y la participación en condiciones de igualdad a los procesos de innovación, tecnológica, científica y cultural, de manera de asegurar equidad en los niveles de bienestar social". El proceso de diseño de este programa siguió el mismo procedimiento que se empleó en los demás países de la región: consultas participativas a las comunidades y grupos de base, organizaciones no gubernamentales (ONG) y entidades públicas que, de una u otra forma, están relacionadas con los temas de género y mujer. Una de las ONG con alguna experiencia en el tema es "Cotidiano Mujer", que realizó un taller el año pasado con mujeres de barrios periféricos de Montevideo. La comprensión va un paso más adelante en la situación de Uruguay, donde si bien cuatro de cada 10 uruguayos sabe usar computadoras, de estos casi 20 por ciento no emplea Internet, y la mayoría de los que lo utilizan sólo lo hacen para comunicarse por mensajería instantánea o correo electrónico. Es decir, no conocen las posibilidades de trabajo en red, investigación y participación ciudadana que esta vía ofrece. Aunque aún es un tema no muy relevante para las mujeres y con poca demanda por parte de las uruguayas, el estatal Instituto Nacional de Mujeres decidió incluirlo en el Plan Nacional, para que las políticas públicas que se vayan formulando tengan en cuenta la brecha de género (SEMlac).
En Estados Unidos, 40 por ciento de los fallecimientos en mujeres es a causa de un problema cardiaco, según un reporte de la asociación American Heart, organismo que esta semana dio a conocer una guía para atender a quienes padecen del corazón en esa nación. De acuerdo con American Heart, por lo general las enfermedades del corazón se presentan de diferente forma entre mujeres y hombres y sucede, con frecuencia, que las mujeres no son bien diagnosticadas o, simplemente, no se les diagnostica. La asociación propone una nueva guía para evitar que una de cada tres mujeres del país fallezca de un ataque cardiaco. Algunos investigadores indican que, para evitar las enfermedades del corazón y correr menos riesgos, es necesario que los doctores receten a estas pacientes tomarse una aspirina diariamente. También se recomienda reducir en la dieta diaria las grasas de las carnes, el queso y la mantequilla, sólo ingerir en los alimentos siete por ciento de calorías al día. En la guía se advierte que las vitaminas no previenen los problemas del corazón, ni incluso el ácido fólico. Se recomienda, además, hacer ejercicio --caminar por lo menos 30 minutos al día- y si la mujer tiene sobrepeso favorecería realizar una caminata de 60 a 90 minutos diarios (CIMAC).
El VII Encuentro Lésbico Feminista de Latinoamérica y el Caribe (ELFLAC), celebrado del 7 al 11 de febrero en Santiago de Chile, "sacó del letargo el lesbianismo feminista que percibíamos en la región y lo colocó dentro de un proyecto político autónomo y rebelde, contextualizado en la realidad latinoamericana y caribeña atravesada por altos niveles de pobreza y de racismo, de conflictos armados y represión militar, lo cual hace trascender la visión de que el lesbianismo es sólo una práctica sexual diversa", afirma la activista dominicana Ochy Curiel. Bajo el lema "Pensando autonomías desde una rebeldía cómplice", el 7º Encuentro Lésbico-Feminista fue una expresión de construcción política que varios colectivos y lesbianas sueltas hemos venido impulsando desde posiciones autónomas. "Las compañeras chilenas han sido, sin duda, las que más han podido articular esta propuesta en Chile, desde varios colectivos de forma articulada y continua", explica Curiel. Ahora, el desafío principal es dar continuidad al compromiso de impulsar un proyecto político que sea capaz de entender y comprender las realidades sociales, políticas, económicas y culturales en las que estamos inmersas, explica Ochy, atravesadas por un neoliberalismo patriarcal racista y heterosexista y sobre todo entender que para impulsarlo tenemos teoría, colectivos, movimientos, creatividad, energía y complicidades, desde nuestras diversas prácticas políticas (CIMAC).
Tres de cada cuatro personas que padecen artritis reumatoide en México son mujeres, según informes oficiales. Esta es una enfermedad crónica inflamatoria de las articulaciones que provoca dolor, rigidez, hinchazón y pérdida de la movilidad del cuerpo y que se presenta en el uno por ciento de la población mexicana, lo que representa un millón de personas. En opinión del doctor César Alejandro Arce Salinas, aunque el sistema inmunológico de las mujeres es más fuerte que el de los hombres para fines biológicos, eso no las protege de enfermedades de tipo reumático. La mayor incidencia de la artritis reumatoide se presenta entre los 30 y 50 años de edad, aunque puede manifestarse a partir de los 20 años, según información proporcionada por la Fundación Wyeth. Aun cuando existen decenas de condiciones reumáticas, la enfermedad grave más frecuente de este grupo es la artritis reumatoide, que afecta todas las dimensiones evaluables en salud, por lo que es la principal causa de discapacidad en México, según Arce Salinas. Se trata de una enfermedad músculo-esquelética incurable, de origen auto inmune, en la que las defensas del cuerpo atacan sobre el tejido sano de las articulaciones hasta destruirlo. Por ello es importante que se diagnostique a tiempo (CIMAC).

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