Poco antes de que el mundo conmemorara el Día Internacional de la Mujer, congresistas conservadores bloquearon la aprobación de la Ley de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, generando la protesta de organizaciones feministas y de las centrales sindicales que, desde hace cinco años, exigen contar con una ley marco para prevenir, erradicar y sancionar las inequidades de género en el Perú. Durante el debate del dictamen de consenso, presentado por la Comisión de la Mujer y Desarrollo Social a la Comisión Permanente del Congreso, algunos congresistas señalaron que, por la manera en que está formulada la ley, ésta podría ser inconstitucional. El congresista Víctor Andrés García Belaunde, del partido de centro derecha Acción Popular (AP), expresó su temor de que la ley viole la Constitución al incluir términos como equidad de género y salud sexual y reproductiva. Para Javier Bedoya de Vivanco, congresista por la alianza conservadora Unidad Nacional (UN), ya se tienen 22 leyes sobre discriminación y no se necesita una adicional. Mientras, la congresista Fabiola Morales, también de UN, afirmó que desde afuera han impuesto el concepto de equidad de género y que el género para ella siempre será una tela (tejido textil). "Los congresistas olvidan que equidad de género y salud sexual y reproductiva son conceptos reconocidos en tratados internacionales, firmados por el Perú", señaló Blanca Fernández, directora del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán (SEMlac)
A las puertas de las conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, el diputado Washington Abdala presentó al Parlamento uruguayo un proyecto de ley, mediante el cual se concedería a los padres la libertad para elegir el orden de los apellidos que llevarán sus hijos. "Históricamente, en el Uruguay el primer apellido de los hijos fue y es el del padre. Esto obedece a una tradición que, a estas alturas del siglo en que vivimos, luce asimétrica en relación con los derechos de las mujeres y claramente injustificada si sostenemos el principio de igualdad", comentó Abdala, legislador por el Foro Batllista del opositor Partido Colorado. No parece justo mantener disposiciones sexistas en ningún área de la vida de una sociedad, pero menos en el derecho al nombre, ubicando en un segundo lugar imperativamente a la persona que hará nacer el nuevo hijo, fundamentó el parlamentario al exponer las razones de la nueva norma. De aprobarse el texto propuesto, serían sustituidos dos de los incisos del artículo 27 del Código de la Niñez y la Adolescencia en Uruguay. El primero de ellos establece que el hijo habido dentro del matrimonio "llevará como primer apellido el de su padre y como segundo el de su madre". El segundo refrenda el principio de que "el hijo habido fuera del matrimonio", pero inscrito en el Registro Civil por ambos progenitores, tendrá como primer apellido el del padre y como segundo el de la madre. A partir del proyecto de Abdala, el hijo habido dentro del matrimonio "llevará como primer apellido el de su madre o el de su padre, según establezcan de común acuerdo ambos padres". El segundo apellido será el que no fue seleccionado en primer término (SEMlac)
La exclusión y discriminación en Perú continúa siendo un grave problema que precisa medidas concretas para acelerar la igualdad entre mujeres y varones, concluyó el Comité para la eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Reunido del 15 de enero al 2 de febrero, tras recibir y analizar el sexto informe periódico de Perú, el Comité lamentó la falta en el documento de datos estadísticos confiables desagregados por sexo, por áreas rurales y urbanas y por etnia, lo que dificulta la evaluación certera de la situación real de las peruanas. En el avance de la versión no editada de las conclusiones (CEDAW/C/PER/CO/6), la entidad expresa su gran preocupación por la amplitud, intensidad y predominio de la violencia contra las mujeres y por los significativos obstáculos que ellas enfrentan en el acceso a la justicia, en particular las indígenas. En torno a la salud de las mujeres, el Comité recomienda al Estado peruano que aumente la provisión de información y servicios de planificación familiar a mujeres y niñas, incluyendo la anticoncepción de emergencia. Demanda, además, que se brinde a las mujeres acceso a servicios de calidad, poner mayor énfasis en la prevención del embarazo adolescente, revisar la interpretación restrictiva del aborto terapéutico, que es legal, y a considerar la revisión de la ley relativa al aborto por embarazos no deseados (SEMlac).
En el mundo, 60 millones de niñas no asisten a la escuela. A causa de su sexo, entre 60 y 100 millones de niñas fueron víctimas de feticidios, infanticidios, desnutrición y mala atención médica. Más del 90 por ciento de las empleadas domésticas son niñas de entre 12 y 17 años. En algunas regiones del mundo, el porcentaje de seropositividad al virus del Sida es cinco veces mayor entre las niñas que entre los varones. Por estas razones, Visión Mundial empezó a trabajar desde 1991 en el tema de "La Niña" como una iniciativa internacional que establece como prioridad el apoyo al desarrollo y al ejercicio de sus derechos, informa un boletín de la organización. Pero, a pesar de los esfuerzos, aún entre las ONG las niñas continúan siendo invisibles en las estadísticas y por las estadísticas. Además, la educación bajo roles asignados produce en niñas y varones comportamientos aprendidos que limitarán su desarrollo personal y su propia autoestima. Esta forma de socialización provee las normas -ambas implícitas y explícitas- para las prácticas discriminatorias tradicionales que se perpetúan con el tiempo y se hacen costumbre. Hablar de la situación de las niñas es también proyectarse a la de las mujeres adultas. Los estudios revelan que la discriminación lleva a la violencia que se inicia desde muy temprana edad y se perpetúa en la adultez, siendo diversas las manifestaciones de violencia durante el ciclo de vida de esta población (CIMAC)

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