Bajo el título ¿Feminismos en Cuba? y un cartel en portada que resalta la frase "Ni santas, ni brujas, solo mujeres", fue presentado en La Habana, el pasado 9 de mayo, un texto que busca polemizar y reflexionar acerca del feminismo de ayer y hoy en la isla caribeña. Elaborado por el grupo de investigación América Latina: Filosofía Social y Axiología (Galfisa), del Instituto de Filosofía, el folleto resume los resultados de la investigación "Ética y política desde el movimiento de mujeres. Desafíos del feminismo socialista en el siglo XXI", desarrollado en los últimos años por ese grupo.
"Se trata de un aporte más a un debate hoy muy necesario acerca del feminismo y la construcción del socialismo en Cuba", dijo la periodista Lirians Gordillo, al comentar la publicación.

Para lograr colocar el tema de la lucha contra el racismo en las mesas de diálogo y agendas nacionales en la región, el primer paso es comprender que combatir la discriminación racial es una responsabilidad de todos: individuos, instituciones y gobiernos, coincidieron en La Habana activistas de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora (ARA), el pasado 10 de mayo.

Cuando pareciera que en Cuba no se habla de feminismo y se encuentra pocas o ninguna institución que abiertamente se declare como tal, un grupo de personas ha propuesto crear un movimiento feminista en nuestro país.

Quien confunde con sexo o pornografía las historias de Sonia Rivera Valdés, "no sabe leer y no sabe lo que es sexo", aseveró la intelectual cubana Teresa de Jesús Fernández en La Habana, durante el coloquio "Las historias prohibidas", realizado en homenaje a la escritora cubana estadounidense.
Rivera Valdés, nacida en La Habana en 1937, reside actualmente a medio camino entre Nueva York y la capital cubana y, además de escribir cuentos, hace crítica literaria y de cine, e imparte clases de literatura, estudios puertorriqueños y de la mujer en el York College.

Información adicional