¿Debemos todas y todos ser feministas? Esta interrogante motiva a un grupo de activistas cubanas para poner en común conceptos clave y rescatar la tradición del feminismo negro en la nación caribeña.

El desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs), ocurrido en los últimos tiempos en Cuba, ha llegado acompañado de la reproducción de patrones machistas que generan desigualdades desde la infancia, coinciden especialistas locales.

 La última novela de Sonia Rivera Valdés, escritora cubana radicada en Nueva York, fue presentada en La Habana el pasado 18 de octubre, durante la realización del Segundo coloquio dedicado a esta autora en la nación caribeña.

En Cuba, al grado científico “Doctor en Ciencias” le sigue en muchas ocasiones un nombre de mujer, pero pareciera que solo las feministas identifican la falta de coherencia en esa redacción y ven las expresiones machistas de la academia.

“De alguna manera es cómodo hablar de perspectiva de género, pero sigue siendo incómodo hablar de feminismo. Y no se puede hablar de perspectiva de género sin feminismo”, reflexiona la filósofa Georgina Alfonso.

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