Los estudios sobre racialidad en Cuba comparten nexos relacionados con la academia y también el escenario social. Comprensión del contexto, flexibilidad teórica y análisis crítico son puntos comunes en estas investigaciones, opinan especialistas. Pablo Rodríguez Ruiz, investigador del Instituto Cubano de Antropología, recuerda que los estudios sobre raza y racismo en Cuba "desaparecieron del debate público, las estadísticas y el trabajo académico a partir de un estado de creencias que consideraban el problema racial en Cuba como algo resuelto".

La escritora cubana Marilyn Bobes obtuvo recientemente el primer Premio Guantanamera de literatura cubana por su libro de relatos Alguien tiene que llorar otra vez, en el que explora "sin concesiones, con honestidad y crudeza" el universo femenino y sus problemas en el mundo contemporáneo.

"¿Por qué la sociedad cubana necesita seguir pensándose en términos raciales?, pregunta y reflexiona Zuleica Romay Guerra, escritora, investigadora y directora del programa de Estudios de Afroamérica de la Casa de las Américas, en una interrogante que lleva en sí misma la afirmación certera de que esa necesidad sigue presente en la Cuba actual. La autora de libros como Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad y Cepos de la memoria, sitúa su análisis en el contexto de la cultura y sus desafíos.

El discurso antiabortista busca abrirse un espacio en Cuba, denuncian feministas y especialistas. El tema ha reaparecido con alguna fuerza, sobre todo en las redes sociales y espacios digitales, en medio de los debates del nuevo Proyecto de Constitución, presentado el pasado julio.

Información adicional