Reconocer la severidad de la epidemia del VIH, ganar en percepción de riesgo y no estigmatizar a las personas seropositivas son retos que enfrenta la sociedad cubana, afirman especialistas.

"Tenemos que incentivar en la población la necesidad de acudir al servicio de diagnóstico, pero en Cuba existe muy baja percepción de riesgo. Una vez diagnosticadas las personas, necesitamos que se adhieran al tratamiento para lograr que se mantengan con carga viral indetectable y así disminuir la posibilidad de transmisión del virus", advierte a SEMlac la doctora Jacqueline Sánchez Fuentes.

Medios cubanos se hicieron eco el pasado martes, 30 de junio, de una noticia que se circuló en los titulares de la prensa internacional como un avance de alcance mundial: la isla caribeña fue certificada por la OMS como el primer país que logra eliminar la transmisión directa del VIH/sida y la sífilis de las madres a su descendencia.

El anuncio oficial lo hizo desde Washington la Organización Panamericana de la Salud (OPS), durante una conferencia de prensa en la cual su representante, Carissa Etienne, reconoció los resultados alcanzados por Cuba en la material.

Una docena de jóvenes pertenecientes a iglesias cristianas trabajarán en esta capital trabajarán como promotores de salud sexual para prevenir con enfoque de género el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) causante del sida, tras participar en un taller que el Consejo de Iglesias de Cuba (CIC) promovió en su sede habanera del 20 al 22 de marzo.

La capacitación continúa el trabajo realizado desde hace dos décadas por el Programa Vida y Salud Comunitaria de esa institución ecuménica que, en su apartado de salud sexual y VIH/sida, viene preparando a líderes de iglesias locales y promotores voluntarios para prevenir este padecimiento y acompañar espiritual y materialmente a las personas que viven con esta condición y a sus familiares.

El bar Humboldt es conocido por acoger a la población gay en la capital cubana. Se trata de un lugar donde, además de diversión, se encuentran materiales sobre homofobia y VIH y cuyo dueño ha decidido acoger encuentros para la prevención de infecciones de transmisión sexual.

Estos nuevos escenarios económicos y sociales forman parte, según activistas y especialistas, de una nueva fase en la prevención del VIH/sida en Cuba.

Para Raúl Regueiro, con más de 10 años de trabajo en la prevención de la epidemia, se necesita "hablar claro e impactar", pues mantener los resultados que se obtuvieron durante las campañas anteriores requiere de nuevos lenguajes y mensajes.

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