De la redacción

De la redacción

Equipo de SEMlac Cuba. Puede contactarnos en semlaccu@enet.cu.

El matrimonio, diálogos plurales, leyes que garanticen sus derechos y el reconocimiento de sus voces en una sociedad más inclusiva fueron algunas de las reivindicaciones que activistas LGBTIQ de Cuba (lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queers y más) llevaron a un foro virtual, el pasado 11 de mayo.

Familias diversas, el nuevo Código de las Familias en Cuba y la transformación social necesaria para el ejercicio pleno de los derechos de las personas con sexualidades no heteronormativas fueron motivos del diálogo que promovió un foro debate online, como parte de las actividades de la XIII Jornada cubana contra la Homofobia y la Transfobia.

Reynaldo Marrón hace mucho que no sale de casa, aunque no logra precisar cuántos días. Está consciente de que, a sus 67 años, con hipertensión, diabetes y gota, tiene que “cuidarse como gallo fino”. Si se contagia con el nuevo coronavirus o la Covid-19, enfermedad que este virus produce, “me voy del parque”, asegura, en alusión a una complicación y muerte segura.

Mientras Cuba y el mundo enfrentan la crisis de salud provocada por la Covid-19, las estadísticas referidas a la violencia de género van en ascenso. Las medidas de aislamiento tomadas en muchos países impactan directamente en el incremento de este fenómeno. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas, en un mensaje reciente a todos los gobiernos, exhortó a convertir la prevención y reparación de este tipo de casos en parte vital de los planes de enfrentamiento a la nueva enfermedad. Para acercarnos a este tema, No a la Violencia dialogó con las sociólogas Magela Romero y Clotilde Proveyer, y con la psicóloga Yohanka Valdés.

Cuando la rutina vital cambia abrupta y prolongadamente en todo el mundo, a cuenta del confinamiento obligado por la Covid-19, profesionales de la psicología brindan apoyo en Cuba para sobrellevar la existencia cotidiana con menos estrés y ansiedad.

Las familias cubanas viven una situación inédita, la respuesta a la COVID-19 impone quedarse en casa y el hogar se convierte no solo en el centro de los cuidados, sino también en espacio educativo y de trabajo.

Tener una sociedad muy envejecida, donde más del 20, 8 por ciento de su población tiene 60 años y más y el 15 por ciento de las personas mayores viven solas, supone para Cuba desafíos crecientes en el control de la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2, y la enfermedad que este genera, la COVID-19.
Si bien las autoridades sanitarias advierten que ningún grupo etario está exento de enfermar, son las personas de edad más avanzada las más proclives a desarrollar cuadros graves de la enfermedad, debido a la comorbilidad o presencia en esa etapa de la vida de varios padecimientos crónicos, como diabetes, hipertensión, asma bronquial, cáncer u otras.

Personas trans mayores de 40 años reciben en Cuba, a diario, alimentos que gestionan y elaboran de manera autónoma voluntarias de la red TransCuba. La iniciativa surgió en La Habana, frente a la emergencia sanitaria por la COVID-19.

Por una discreta diferencia, la COVID-19 parece afectar más a los hombres que a las mujeres en Cuba: ellos suman 52 por ciento de personas contagiadas y ellas, 48 por ciento, según datos ofrecidos por el Ministerio de Salud Pública a un mes de reportarse los primeros casos.

Martes, 07 Abril 2020 20:19

BLoqueo, barrera cruel en días duros

Las difíciles condiciones que impone a Cuba el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, intensificadas en los últimos años, se sienten con crudeza en tiempos de pandemia.

El suceso reciente que impidió la llegada a la isla de un cargamento de suministros médicos desde China donado por Jack Ma, fundador de Alibaba, el gigante electrónico chino, volvió a poner en evidencia la pasada semana los efectos crueles de esa política.

Información adicional