Por estos días en que la Covid-19 ha puesto en posición de jaque al mundo, en aislamiento obligatorio en algunos casos y autoconsciente en otros, está a prueba la capacidad de una sociedad como la nuestra, que por esencia es resistente portadora de un gen camaleónico patriarcal, donde las mujeres nos llevamos el premio gordo. Es un hecho que el trabajo doméstico es feminizado, sumándole a los malabares de la recarga resultante, la situación de confinamiento y los intentos de hacer economías domésticas con pocos recursos, en esa legendaria labor asignada de cuidar, alimentar, proveer y multiplicar. No se afectan de igual manera hombres y mujeres en estos casos, situación que se agrava en tiempos de pandemia. Y vuelvo una vez más a las mujeres, porque son más vulnerables, es en ellas donde más inciden y reproducen los índices de desigualdad humana y de inequidad de género.

Publicado en Opinan especialistas

 Cuando la vida se recoge en el mundo por el avance de la COVID-19, en su casa del Vedado, en La Habana, Cary acoge y protege a sus dos nietos, casi a tiempo completo.

Publicado en Sociedad y cultura

El hogar es un espacio íntimo, privado, donde ocurren muchas formas de violencia de género que a menudo permanecen ocultas, invisibles. Es también el caso del maltrato que ocurre en el trabajo doméstico, un espacio laboral generalmente poco formal, donde los contratos de establecen de manera verbal y escasean las protecciones. Entonces, para muchas mujeres, mayoría entre quienes hacen este tipo de trabajo, el silencio se convierte en la solución más recurrente y quedan aisladas y desprotegidas.

Publicado en Noticias

En 1968, el ensayo “Por un feminismo científico” se adelantaba a los debates sobre trabajo doméstico no remunerado. Ahora, un estudio historiográfico rescata aquel ensayo del olvido, a 50 años de su publicación en La Habana.

Publicado en Sociedad y cultura

Las mujeres cubanas dedican más tiempo que los hombres a las tareas domésticas en el hogar, donde se mantiene la división sexual del trabajo, reconoce la Encuesta Nacional sobre Igualdad de Género (ENIG) 2016.

Publicado en Sociedad y cultura

Con su trabajo hacen posible la vida de sus familias y propician que otras personas, de otras familias, hagan la suya.
Las empleadas domésticas, con paga y sin ella, siguen teniendo en sus manos la llave de la conciliación familiar y laboral. Limpian, cocinan, friegan, planchan, cuidan, educan, suministran medicamentos y hacen de todo para que la vida en casa no sea un caos y transcurra lo mejor posible, en su devenir cotidiano, para muchas personas.

Publicado en Economía

El trabajo doméstico y de cuidados se sigue abriendo paso en el sector privado en Cuba como oferta laboral remunerada, según se amplía el empleo no estatal y son insuficientes las ofertas estatales de cuidado, constatan sondeos periodísticos y la vida cotidiana.

Publicado en Economía

La carencia de servicios de apoyo a las tareas hogareñas y de una infraestructura que aligere el trabajo doméstico constituye uno de los retos más grandes que enfrenta hoy la sociedad cubana en busca de la igualdad real entre mujeres y hombres, coinciden especialistas.
Para María Rosa Vaquero, profesora universitaria jubilada y residente en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo, esa afirmación concuerda de manera bastante exacta con sus lamentos cotidianos desde hace varias décadas.

Publicado en Sociedad y cultura
Martes, 16 Agosto 2016 04:42

Mujeres en el cuidado sin fin

Sea con pago o sin él, en casa propia o ajena, las cubanas siguen haciendo la mayor parte del trabajo de cuidado que es vital para la vida y la economía, aunque ese esfuerzo suele transcurrir invisible a la vista social y en las cuentas nacionales.

Publicado en Economía

La idea de escribir estas reflexiones surgió alrededor del Día Internacional de la Mujer. Una jornada que se utiliza, en muchas partes del mundo, para homenajearlas y rendirles culto por la labor que realizan a diario, la cual pasa generalmente inadvertida al ser considerada, según los preceptos de la cultura hegemónica patriarcal, parte de su esencia (“el deber ser”). De igual modo, esta fecha constituye un marco ideal para armar nuevas tribunas y reclamar, desde el feminismo, los derechos de las mujeres visibilizando las consecuencias nefastas que el sistema de dominación machista trae aparejadas para el bienestar de estas y el peligro que este representa para su propia existencia.

Publicado en Opinan especialistas
Página 1 de 2

Información adicional