Por Dixie Edith / Foto: Randy Rodriguez Pages
En Cuba, poco a poco, muchas mujeres vuelven los ojos a la tierra y asumen funciones consideradas tradicionalmente típicas del ámbito masculino.
Esa es la historia de Ramona Hernández Pérez y Yelennis Ronda Peña, dos cubanas residentes en la provincia de Holguín, a más de 740 kilómetros al oriente de La Habana, quienes tras varios años de ser amas de casa decidieron incorporarse a la producción agropecuaria.

Las relaciones entre el género y el empleo, insertadas en la búsqueda de mayor cohesión social en Iberoamérica, centraron los debates de un seminario internacional efectuado en la capital cubana. 

Organizado por la Fundación Carolina, la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, el evento fue el cierre presencial del segundo seminario virtual “Género y Cohesión Social: Trabajo y Empleo".

Este espacio de discusión se desarrolló a partir de tres foros referidos a la reconfiguración de la sociedad del trabajo, la búsqueda de nuevas dinámicas en el contexto laboral y el análisis de las políticas públicas y otros factores que inciden en el mercado del trabajo, a través del espacio virtual COFI (Cooperación Foros e Igualdad), iniciativa de la UAB.

Un eslogan aparece de vez en cuando en volantes y afiches promocionales de ciertos espacios nocturnos de La Habana. El lema dicta: “Mujeres acompañadas no pagarán”.

La expresión se traduce en que ellas pueden acceder, de manera gratuita, a puntuales espectáculos culturales, siempre y cuando asistan junto a un representante del sexo opuesto.

Página 17 de 17

Información adicional