Un aumento de salarios en el sector presupuestado y un nuevo incremento de pensiones se inscriben entre un grupo de medidas anunciadas por el gobierno cubano para dinamizar la economía y beneficiar a las personas, en medio de crecientes dificultades.

Favorecer la autonomía e independencia económica de las mujeres es una de las acciones clave del proyecto Apoyo a la Intercooperación Agropecuaria (Apocoop), que desde 2015 ha trabajado en el fortalecimiento de la gestión de 47 cooperativas en cuatro localidades cubanas.

Heidi, Susel, Mariceli, Rosa María y Ofelia son solo algunos nombres. Pero si esa lista se agranda con los de otras mujeres que se les unen hoy para trabajar, movidas por la producción cooperada y el aliento solidario, entonces sus nombres se convierten en fuerza mayor. Ellas integran la cooperativa urbana de confecciones textiles Model, en la capital cubana, una variante productiva de historia reciente que busca su propio camino en medio de los cambios económicos que vive la nación caribeña en la última década.

Yamilé González es licenciada en Cultura Física y recuerda que, cuando comenzó su negocio, no sabía nada de administración, pero asistir a los cursos del proyecto Cuba Emprende le cambió la vida. “No sabía nada de negocios, pero después de los talleres y asesorías ha sido muy fácil dirigir mi equipo de trabajo y enfrentarme a los trámites legales. El cambio fue total y en estos siete años he ido fortaleciendo mi empresa”, afirma González, quien es dueña del Gimnasio Charlotte en La Habana.

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