En el piso alto de una casa blanca del barrio La Víbora, en La Habana, cuya entrada está situada por un pasillo lateral, existe un taller de jabones artesanales que bien podría visualizarse como una fábrica en el futuro. Las habitaciones están diseñadas para cada etapa de la producción y todas las mujeres que forman el equipo trabajan como un todo. Allí nacen los jabones de D´brujas, proyecto creado por Sandra Aldama hace seis años, que no ha hecho más que crecer en cuanto a público, espacio y aspiraciones.

Las tareas del cuidado, culturalmente depositadas en las familias y en particular sobre los hombros de las mujeres, constituyen hoy un obstáculo para el empoderamiento femenino, coincidieron expertas cubanas.

A la pregunta ¿emprenden las cubanas por necesidad o por oportunidad?, especialistas e investigaciones puntuales coinciden en una respuesta que mezcla ambas opciones.

Trabas burocráticas, falta de preparación de funcionarios y decisores y una mirada más dirigida a la oferta que a la demanda están entre los principales obstáculos para el desarrollo de cadenas productivas, coincidieron integrantes de una red de trabajo solidario, en La Habana.

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