Bloguera cubana y activista LGBT

Especial para SEMlac

Una periodista pregunta qué cree la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero) de cierto tópico, un amigo se pregunta cómo lograr que la comunidad se movilice en cierta dirección, una mujer se empeña en demostrarle a todo el mundo que sí existe una comunidad LGBT en Cuba. Todo esto me genera escepticismo: ¿puede opinar o moverse algo cuya existencia misma es cuestionable? Existen las personas LGBT en Cuba –evidencia sobra–, pero ¿constituimos una comunidad?

Periodista

Especial para SEMlac

Ponerle una dosis de homosexualidad a toda creación artística, dramática o informativa pudiera ser una moda de fácil acceso para algunos realizadores de productos comunicativos que gozan hoy del anhelado "éxito" de cierto público.

Doctora en Ciencias y vice presidenta de la Sociedad Cubana para el Estudio Multidisciplinario de la Sexualidad (Socumes)

Lesbiana, homosexual o mujer que ama a otra mujer son términos que utilizan las mujeres con las que he tenido oportunidad de trabajar en los últimos años, para su autodefinición. Sirven a quienes los utilizan para vindicar una sexualidad no hegemónica, transgresora.

Uno de los preceptos más torpes y socorridos a los que se acude cuando se opina sobre sexualidad, desde los discursos homofóbicos y patriarcales, es la definición de lo natural. 1

Desde ese enfoque, "obvio", y "natural" se erigen algunas ideas concretas, muy a pesar de que la realidad es variopinta y diversa; ideas, que repetidas hasta el cansancio, que prevalecen en estos tiempos.

Información adicional