Conformar una agenda común, ganar en influencia política y lograr derechos básicos aún no refrendados son realidades cotidianas para los rostros y voces diversos que dan cuerpo en la actualidad a la lucha contra la homofobia en Cuba.

La denuncia reciente de la exclusión de un grupo de activistas en un bar supuestamente "gay friendly" en La Habana reaviva el debate sobre la homofobia y el activismo LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queers).

Cristal sigue buscando trabajo. Ella es enfermera y licenciada en laboratorio clínico. Pero, aunque tiene experiencia y ganas de trabajar en el sector de la salud, no ha podido ocupar ningún puesto. Cristal es una mujer transexual.

"Se valen de todo tipo de pretextos, principalmente prejuicios sobre lo que pensarán las personas. No siempre tienen en cuenta tu preparación y disposición para el trabajo", declaró la joven habanera a SEMlac.

Palabras de cariño y compromiso selladas con un beso y el aplauso colectivo atestiguaron el afecto de más de 30 parejas del mismo sexo bendecidas por líderes protestantes de Cuba y Estados Unidos, durante un culto ecuménico realizado en el Pabellón Cuba, en La Habana, el 9 de mayo, como parte de la VIII Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia.

Por la céntrica avenida 23 de La Habana, donde diariamente transitan cientos de personas ensimismadas en su cotidianidad, irrumpió el sábado 9 de mayo la sonora y colorida "Conga por la diversidad", una de las acciones principales de la VIII Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia, en reclamo de respeto y plenos derechos para lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales (LGBTI) en Cuba.

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