Superando paso a paso las hostilidades de una sociedad en su mayoría homo y lesbofóbica, las cubanas Olimpia Díaz Borges y Liana López Filpo cimientan su proyecto de familia como lesbianas.

Cuando se enamoraron, cada una tenía una hija cuya educación, responsabilidad y afecto compartieron de inmediato, hace ya siete años.

"Siempre tuve el apoyo de mi familia y eso fue importante para educar a mi hija y transmitirle valores, para que comprendiera que las personas valen por sus sentimientos y no por lo que piensen los demás", defendió a SEMlac Díaz Borges, también activista por los derechos sexuales en la provincia central de Cienfuegos, a unos 300 kilómetros de La Habana.

Las prácticas homofóbicas y discriminatorias por motivo de género y orientación sexual se inscriben entre los temas que urge investigar en Cuba, acordaron profesionales de diversas disciplinas y zonas del país durante un encuentro científico realizado del 20 al 23 de enero en Cienfuegos, ciudad a unos 250 kilómetros de La Habana.

Los crímenes de odio, las familias homoparentales, las inquietudes de las mujeres lesbianas y bisexuales, las personas transgénero y las diferentes formas de violencia hacia la expresión de las diversidades sexuales son otros de los temas propuestos para estudio por especialistas asistentes a la Primera reunión de trabajo sobre estudios de género y sexualidades no heteronormativas.

Para hablar abiertamente a la juventud sobre sexualidad y promover conductas sexuales de responsabilidad y respeto desde las primeras edades se celebró en La Habana el Día Mundial de la Salud Sexual, con una feria comunitaria que concluyó en un concierto del popular artista cubano David Blanco.

Sobre una pantalla instalada en el escenario del recinto ferial Pabexpo, el 5 de septiembre corrieron mensajes en defensa de los derechos sexuales dirigidos fundamentalmente a niños, niñas y adolescentes, quienes fueron público meta de esta celebración, coordinada por el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) por tercer año consecutivo.

Jóvenes cubanos consolidan un espacio de transformación comunitaria y personal desde una red social que, luego de tres años de trabajo, les aporta cambios y beneficios a sus vidas.

"Somos un grupo muy heterogéneo e inclusivo, donde no importa ni la orientación sexual ni la identidad de género, la ocupación laboral o el lugar de residencia", dice a SEMlac Yamany Díaz Figueroa, coordinador de la Red de Jóvenes por la Salud y los Derechos Sexuales.

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