Transformistas cubanos en la rampa habanera. Foto SEMlacTransformistas cubanos en la rampa habanera. Foto SEMlacEsta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.)

(Especial de SEMlac).- Algunos brillan en grandes escenarios, conquistan públicos diversos, incursionan en el teatro profesional y organizan concursos de belleza. Otros se siguen inventando la escena en una azotea de barrio o en el cabaret que los acoja.

De cualquier modo, los transformistas de esta isla del Caribe no han dejado de forjarse sueños y proyectos, ahora con más apoyos institucionales y sociales, sin dejar de enfrentar discriminaciones y subestimación entre quienes todavía no los entienden, los desestiman como artistas o los siguen mirando desde el prejuicio y la desconfianza.

La Habana, mayo (SEMlac).- Trascender las dicotomías del género puede ser también un camino para la literatura. Desde las propuestas de la teoría queer, un grupo de autores y autoras comienzan a fabular nuevos modos para comprender las relaciones humanas y desbordar las nociones clásicas de lo femenino y lo masculino.Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.">

Con una muestra de fotografía, esculturas y carteles titulada "Donde tu sexualidad cuenta", cuyas obras apuestan por el reconocimiento de la diversidad sexualidad y el disfrute pleno del cuerpo, dio inicio en La Habana la V Jornada Cubana contra la Homofobia.

La exposición reúne esculturas del artista Pedro Pulido, así como fotos y carteles correspondientes a campañas de bien público del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y del Centro Nacional de Prevención del las ITS VIH-sida(CNP).

La presencia del tema gay y la diversidad sexual se ha hecho más frecuente en la cinematografía cubana de los últimos tiempos. Jóvenes realizadores y otros de gran trayectoria están abordando la temática desde diversos puntos de vista. La más reciente película que incursiona en este tema es Verde verde, un filme que ha sido valorado como descarnado por su tratamiento y su apuesta por la autoaceptación.

Su director, Enrique Pineda Barnet, dijo a SEMlac que con esa obra no busca la catarsis ni el llanto fácil. "Yo no invito al aplauso", aseguró el realizador de reconocidas piezas de la cinematografía cubana y Premio Nacional de Cine (2006). Por encima de todo, le interesa que su película estremezca, que lleve a la reflexión.

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