Lirians Gordillo Piña

Lirians Gordillo Piña

Domingo, 20 Noviembre 2016 17:11

Mi optimismo me ha salvado

Siempre está ocupada, moviéndose de un lado a otro. Malú Cano ama su trabajo como coordinadora de la Red Trans Cuba, grupo que reúne a personas transgénero de todo el país. “No me arrepiento de quien soy, ni de la vida que he tenido, aunque haya sido muy dura”, asegura. Esta cubana de 33 años nació el 26 de diciembre de 1982 en la central provincia de Cienfuegos, a unos 250 kilómetros de la capital. Nuestro diálogo comienza con los muchos recuerdos alegres de su infancia, un pasado con el que se reconcilia por los mejores momentos. “Yo era el primer hijo, varón además; mis padres y abuelos tenían adoración conmigo. Mi papá era marino mercante y en aquel entonces tener un padre con ese oficio era un privilegio porque podía traerme los mejores juguetes. Pero no era lo que yo quería”.

Personas con diversas experiencias de fe y especialistas en estudios teológicos alertan sobre un resurgir del fundamentalismo en algunas iglesias en Cuba. Estas expresiones religiosas refuerzan mitos milenarios sobre la subordinación de las mujeres, a partir de la lectura literal de los textos sagrados. Para el reverendo Luis Carlos Marrero, vicedirector del Centro Oscar Arnulfo Romero, es importante realizar una exégesis bíblica para deconstruir la dominación patriarcal.

Deconstruir los mitos que establecen la violencia y el control masculino como un valor de la masculinidad es una de las estrategias presentes en el trabajo de especialistas, organizaciones y grupos que trabajan la prevención de la violencia de género en Cuba. Para la psicóloga María Teresa Díaz, especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero, es necesario que los hombres aprendan “a mirar de manera crítica el modo en que han vivido sus vidas y sus masculinidades”.

Unir diversas voces en un solo reclamo es el objetivo de activistas, grupos y experiencias comunitarias que luchan por los derechos de la población LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queer) cubana.

"Las personas van a reproducir en sus casas las mismas estructuras eclesiales, el cura como cabeza de la iglesia y el hombre como cabeza del hogar", reflexiona el reverendo Luis Carlos Marrero.
Para el teólogo cubano es importante analizar las causas históricas de la violencia por motivos de género, su impacto negativo en las vidas de las personas y su estrecho vínculo con la religión.

Integrantes de la Plataforma de hombres cubanos por la no violencia y la equidad de género proponen desmontar la violencia simbólica y los prejuicios machistas en su labor a favor de una cultura de paz y equidad entre mujeres y hombres.

Conocer en profundidad el fenómeno de la violencia hacia las mujeres y las niñas resulta fundamental para la comunicación pública, coinciden especialistas y profesionales de la comunicación en Cuba.
"Hay que aprender a visibilizar los espacios donde permanece el machismo. Para hacer un periodismo inclusivo hacen falta herramientas y todavía siguen llegando a nuestros medios periodistas con desconocimiento sobre el tratamiento de la violencia de género", reflexiona Marylis Zayas Chuman, periodista y directora de la revista Muchacha.

La escasa presencia de mujeres y personas negras como personajes protagónicos en la literatura infantil cubana preocupa a intelectuales, escritoras y activistas que luchan a favor de la equidad en la isla del Caribe.

La convivencia de prejuicios machistas y la igualdad de derechos que disfrutan las niñas cubanas constituyen un reto en la isla del Caribe, constataron participantes en una de las celebraciones por el Día de la niña, el pasado martes 11 de octubre, en la capital cubana.

"¿Por qué dos mujeres lesbianas no pueden criar a un niño?", se pregunta Delmis Fajardo Tamayo. A su interrogante responden, en primer lugar, estereotipos y prejuicios que en Cuba limitan el derecho de las personas homosexuales a constituir familia.

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