Lirians Gordillo Piña

Lirians Gordillo Piña

Diversas formas de maltrato suelen pasar inadvertidas, a tal punto que se incorporan a la vida cotidiana, la crianza de niñas y niños, las relaciones entre adolescentes y la cultura popular en Cuba.

Para reconocerlas y transformarlas, una nueva campaña de comunicación propone reflexionar sobre las diferentes formas de maltrato y escenarios en los que tienen lugar.

La campaña Soy todas. Contribuciones de mujeres a la soberanía alimentaria y la sostenibilidad, llama la atención sobre el aporte de cubanas diversas vinculadas a las cadenas agroalimentarias en cinco municipios cubanos.

Cuentan que frente al mar que baña La Habana, Berta Cáceres invocaba al río. Afirman que, como las aguas del Gualcarque, ella dejó en la isla un torrente de muchos afluentes.
Sus luchas ambientalistas y en defensa de los pueblos indígenas en Honduras le ganaron el sobrenombre de guardiana de los ríos. Enfrentarse al extractivismo puso a la ambientalista en el centro de mira de los poderes trasnacionales y, desde su asesinato en 2016, pasó a ser considerada una de las ancestras del pueblo lenca.

Resulta difícil encontrar un ámbito de la vida que no haya sido impactado por la covid-19; la salud sexual y reproductiva se incluye en esa larga lista, también en Cuba.  

Comenzando 2021, colectivos y usuarios de redes sociales en la nación caribeña se reactivan a favor de los derechos de la población LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y queers). A esos mensajes se suma la campaña "Sí, acepto".

La pandemia causada por la covid-19 estremece al mundo y trastocó el acontecer cotidiano, también, en Cuba. Salvar la vida y responder a la emergencia sanitaria ha sido el centro de atención de familias, comunidades y Estados.
Pero, ¿qué han pasado gays, lesbianas, bisexuales, personas trans y queers?, ¿son también vulnerables?, ¿cómo han participado en el enfrentamiento a la emergencia sanitaria?

Iglesias cristianas y proyectos ecuménicos en Cuba apuestan por la inclusión y la justicia de género como proyecto de futuro para sus comunidades de fe y la sociedad toda."Los espacios de fe, ecuménicos, inclusivos y diversos son muy importantes para la sociedad cubana, de la cual formamos parte. Ellos fomentan el disfrute de los derechos humanos y tributan al bienestar y la felicidad", afirma Marieta Machado Batista, una de las coordinadoras de la Red Fe x Cuba en Santiago de Cuba, a unos 760 kilómetros de La Habana.

Especialistas y activistas reconocen que el primer paso para dar solución a las violencias machistas es reconocerlas, denunciarlas y visibilizarlas para promover respuestas integrales y ganar en conciencia social.
La periodista y feminista Mariana Camejo opina que en Cuba “internet es un eje importante para comprender cómo se está comportando la violencia de género y cómo se ha hecho parte de la agenda pública.

El patriarcado y las violencias machistas están en la base de los fundamentalismos religiosos. De manera cómplice, esas violencias suelen articularse en las comunidades de fe, el barrio, la familia y más recientemente en las redes sociales tejiendo agresiones simbólicas que repercuten en la vida real. Yuliet Teresa Villares Parejo lo sabe porque ha sido blanco de esos discursos que condenan la diversidad sexual, a la vez que relegan a las mujeres a la subordinación.

Miércoles, 02 Diciembre 2020 08:08

¿Cómo ilustrar las violencias machistas?

El diseño gráfico y la ilustración en Cuba muestran dos caras frente a las violencias machistas: una que la naturaliza a partir de códigos sexistas y otra que apoya su denuncia y respuesta social.

El uso de carteles para llamar la atención sobre esta problemática, invisibilizada durante años, estuvo entre los primeros recursos públicos. A los concursos de carteles, campañas, vallas y productos comunicativos diversos se han ido sumando mensajes en las redes sociales.

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