Editora

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Viernes, 11 Abril 2008 00:00

La violencia del silencio

Por Ilse Bulit

Noche de sábado. Reunión de amigos profesionales. Ahora la rodean a ella, indagando. Fue entrevistada en la televisión por su último éxito investigativo. Su esposo sonríe y escucha en silencio. Su mirada es más fría que el cubito de hielo que menea su dedo en el vaso con ron.
Otra mujer, otro hombre, idéntico proceder: con alegría, ella entra en el hogar. Corre al dormitorio en busca del esposo. Lo abraza, mientras le grita un "¡me publicarán mi tesis!". El pronuncia un inaudible "felicidades".
En apariencia, la vida continuará su ritmo normal en ambas parejas. El recogerá al niño en la guardería, irá al centro comercial en busca de la leche y hasta podrá ayudarla en la limpieza general del fin de semana. Sin embargo, una minúscula grieta se ha abierto entre estas parejas.
La falta del reconocimiento de sus alcances intelectuales daña a la mujer en su dignidad humana. Es un golpe traidor que no deja huellas en el cuerpo, es un puñal invisible bien dirigido a la mente y los sentimientos femeninos.
Descartamos aquí a los esposos que colocan trabas materiales al crecimiento individual de la mujer. Estos repiten frases conocidas, con toques al corazón: "los niños te necesitan", "¿qué será del hogar?", "primero, yo haré mi doctorado". Estos son más explícitos, porque provocan la confrontación y exigen definiciones rápidas.
Los otros continuarán siendo admirados en su barrio por la ayuda prestada a su cónyuge. Y, si la sutil discriminación de él cobra primeros dividendos, ella podrá sentirse hasta culpable.
Viernes, 11 Abril 2008 00:00

Cicatrices que no borra el tiempo

Por Raquel Sierra

Son historias verídicas. Teresa, "la mocha", perdió la mano por una violenta cuchillada de su esposo. Angelita, "la ciega", fue víctima de una golpiza que la dejó prácticamente sin visión. La joven Cosette lleva en su frente y su mejilla las huellas de su victimario, su novio.
Todos esos hechos ocurrieron en la ciudad de Camagüey, 534 kilómetros al este de La Habana. Otra Teresa, veterinaria de 48 años, tuvo mejor suerte. Ni su cuerpo ni su cara muestran marcas de violencia. No así su alma.
"Pasados 30 años, lo recuerdo como ayer", dice esta mujer, cuyos ojos comienzan a rodearse de finas arrugas.
"Yo tenía 19 años. Él, Enrique, tres años mayor, era el muchacho más lindo del barrio y se preciaba de serlo. Todas lo deseaban y la mayoría lo conseguía. Un día se fijó en mí", cuenta con una mezcla de pudor y rabia.
"Yo estaba en el preuniversitario. Nos hicimos novios. Un día no quiso conformarse con los juegos amorosos y me forzó a tener relaciones sexuales. Salí embarazada y me hice una interrupción. Mi madre quiso que nos casáramos y ahí estuvo el segundo error".
Calla por unos minutos. Le cuesta desahogarse de ese pasado que preferiría olvidar, pero que la persigue siempre.
"Ni sé por qué quería casarse conmigo. Me coaccionaba, decía que nadie me iba a querer ni se casaría conmigo, que solo él lo haría".
Durante la luna de miel, "más bien de hiel", Teresa quedó embarazada. "Lo que muchas recuerdan como una etapa linda, fueron para mí nueve meses de tortura", dice.
Por Sara Más

Lejos de lo que mucha gente suele pensar, la violencia no se da sólo entre personas iletradas, en barrios pobres, marginales o grupos de bajo nivel de instrucción.
A más de 250 kilómetros al este de La Habana, Cienfuegos es, para Ederly Cordero Carbonell, una ciudad "de un alto nivel cultural", pero eso no libra a sus profesionales "de padecer la violencia, en todas sus manifestaciones", asegura.
Con una población de 330.000 habitantes, se trata de una ciudad donde el 66 por ciento de la fuerza técnica y profesional está integrada por mujeres. Estas también se ven envueltas en situaciones de maltrato familiar y de pareja, la mayoría de las veces como víctimas.
"El tratamiento que necesitan es mucho más especializado", explica Cordero, graduada de Filosofía e Historia y al frente, desde hace dos años, de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el municipio cabecera de la provincia.
La FMC es la única organización femenina en la isla que agrupa a las cubanas mayores de 14 años a nivel de barrio, poco más de cuatro millones de mujeres.
Tan difícil es atender y solucionar sus historias de maltratadas, como detectar su situación, porque si una característica distingue a la violencia entre profesionales es que suele ser todavía más silenciada que en el resto de la población.
Viernes, 11 Abril 2008 00:00

Claves frente a la violencia

Por Sara Más

Elevar la valoración de sí mismas y su satisfacción e independencia personales son acciones que ayudan a las mujeres maltratadas a romper el ciclo de la violencia doméstica para poder salir de esas situaciones, con apoyo especializado, han comprobado especialistas en Cuba.
Profesionales de diversas disciplinas que atienden casos de este tipo en Bayamo, ciudad a 733 kilómetros al este de la capital cubana, sostienen que muchas veces las víctimas del maltrato se sienten incapacitadas de romper por sí mismas la dinámica de la violencia y necesitan, por tanto, la ayuda de terceras personas.
"Han establecido una relación de dependencia emocional que, en ocasiones, desemboca en trastornos psicológicos y problemas de salud, pues la ruptura de la relación propicia en ellas sentimientos de angustia y frustración", aseguran la socióloga María de los Ángeles Chávez y la psiquiatra Raida Rodríguez.
En su investigación "Comportamiento de la Conducta Autodestructiva en Mujeres Violentadas, atendidas por la Casa provincial de Orientación a la Mujer y la Familia en la provincia Granma", ambas autoras reconocen la presencia de la violencia doméstica en sus diversas manifestaciones.
Entre estas incluyen la descalificación, la humillación delante de los hijos u otras personas, las restricciones a su libertad, así como el excesivo control y posesión.

Por Dixie Edith

Enseñar a las mujeres a identificar y enfrentar la violencia de género es imprescindible a la hora de desarrollar labores de prevención frente al VIH/sida.
A golpe de silencios lo aprendió Damaris Rondón, ama de casa de 37 años, residente en Yara, municipio de la provincia de Granma, a unos 750 kilómetros al este de La Habana.
“Mi mejor amiga se infectó con el sida hace tres años, después de llevar más de 10 casada con el que era su novio desde la secundaria. Él tenía otra relación y no se protegía. Me asusté mucho y le dije a mi esposo que teníamos que usar condón. Estuvo más de un mes sin hablarme ni venir a dormir a la casa”, confesó a SEMlac.
“Hoy vivo en un temor permanente porque, aunque él me dice que no tiene otras parejas, yo no estoy segura y no nos estamos protegiendo”, se lamentó.

Lunes, 01 Febrero 2010 20:04

Exorcizando el secreto

Un auditorio abrumadoramente femenino, muchas caras jóvenes, pocos hombres comprometidos, un mar de asientos vacíos… los ecos de la violencia hacia las mujeres en Cuba encuentran tropiezos a la hora de  pretender salir de los espacios académicos y la conmemoración de fechas como el Día internacional contra la violencia de género.
El Aula Magna de la Universidad de La Habana (UH) acogió a escasos interesados en el acto central por el día que recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal, tres dominicanas que lucharon contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Tras el triunfo de la revolución cubana, las mujeres se incorporaron a la esfera pública y gozan de igualdades de derecho, pero los maltratos y agresiones de la cultura patriarcal persisten, sobre todo en las sutilezas de los controles y las presiones psicológicas.

Viernes, 01 Octubre 2010 18:27

Después de la violencia, recomponer la vida

Por Raquel Sierra

Con serias carencias de vivienda, el divorcio en Cuba no siempre termina con la separación definitiva y no pocas veces las personas deben convivir por tiempos prolongados bajo el mismo techo. Sufrir durante años tensiones, zancadillas a la cordura y ofensas, lacera, desestabiliza y deja huellas en las mujeres y su descendencia.
Caridad López, para todos Cary, tiene 47 años. Su cara muestra una sonrisa. Sin embargo, detrás, se esconde una historia que, aún pasados los años, la hace sentir incómoda.

Jueves, 01 Septiembre 2011 11:32

Esclarecer los discursos

De la Redacción de SEMlac

El empleo del término violencia de género para aludir a las múltiples agresiones que el patriarcado genera y ejerce contra las mujeres, al parecer va ganado comprensión entre los lectores, aunque aún provoca confusiones y malentendidos, de acuerdo con un sondeo periodístico online hecho por SEMlac este año.

Jueves, 15 Diciembre 2011 14:18

La ley no es suficiente

Por Sara Más / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Escasas denuncias, estereotipos sexistas, carencias de la ley y no pocas dificultades para aplicarla limitan el enfrentamiento de la violencia de género en Cuba.
“En el orden penal y administrativo todavía nos quedan muchas lagunas en el derecho para darle mayor protección a la mujer que sufre violencia”, asegura a SEMlac Perla Delgado, jefa del Departamento de Protección de los Derechos Ciudadanos de la Fiscalía en  la provincia de Cienfuegos, provincia al este de al capital.

Viernes, 16 Diciembre 2011 03:11

Caminar en los zapatos de la mujer violentada

Por Raquel Sierra / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Aprender a ponerse en el lugar de la mujer violentada, tenderle la mano para que pueda salir de ese traumático círculo y no juzgarla puede ayudar a entender mejor el proceso de la violencia de género.

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