Adán y Adán

Isachi Fernández [22-05-2011]

"Cuando me di cuenta de que mi hijo tenía tendencias homosexuales literalmente me enfermé, durante tres días padecí de vómitos e insomnio", asegura Elba Mena, una profesional de 45 años, y explica que sobre todo la invadió el miedo.

Su mente repasó una galería de personas: su compañero víctima de abusos físicos en la beca cuando una multitud de varones le expresaban violentamente su rechazo; "el pájaro de carroza" rebelde ante una sociedad que lo humillaba; e incluso aquel joven de apariencia varonil, que la usó como "pantalla" en una relación de besos cándidos y privaciones sexuales.

Revivió, también, historias alusivas a adolescentes que se privan de la vida ante la imposibilidad de responder a patrones arraigados con fuerza en su medio cultural, y ante una crisis de autoestima.

Adria Molina, fotógrafa cubana de 57 años, residente en España, reconoció que se fue de su país fundamentalmente para alejarse de una madre que le reprochaba sus inclinaciones sexuales, que no le permitía recibir visitas de su pareja y ante la extrema dificultad para poseer una vivienda propia, donde hacer su vida tranquilamente. Admite, sin embargo, que le hubiera gustado tener una hija femenina, heterosexual y tierna.

En Cuba, a pesar de las leyes y voluntades, la homosexualidad sigue siendo un problema desgarrador en casi todos los sectores sociales.

La doctora Mayra Rodríguez, del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), la define como la preferencia de las personas por tener relaciones íntimas con otras de su mismo sexo y enfatiza que es una orientación sexual más, como la heterosexualidad y la bisexualidad.

¿Qué repercusiones sociales suele traer consigo la homosexualidad?

Todavía hay rechazo por parte de la población, aunque no es política del país que estas personas sean discriminadas. En general se acepta más la homosexualidad que en épocas pasadas, pero todavía hay un largo camino por recorrer.

El nuestro es un país muy machista y como parte de esas concepciones se exige, sobre todo en el caso de los hombres, que estos tengan relaciones exclusivamente con mujeres. La población con esas concepciones sufre a veces tanto como las personas homosexuales, por lo furibundo de su rechazo.

Los y las homosexuales son personas como las demás, pero por lo general con un nivel de sufrimiento increíble, generado por la discriminación. En algunos sitios, aunque no es esa la política establecida en el país, no pueden acceder a determinados puestos de trabajo por su orientación sexual. Claro, los que carecen de "amaneramientos" en su conducta externa reciben una mayor "aceptación".

¿Genera un quebranto en la familia cubana la homosexualidad de uno de sus miembros?

El panorama es diverso, como en cualquier país. Antes, el homosexual era botado de su casa y eso no significa sólo que no pudiera vivir con sus seres queridos. En Cuba está prohibido el desalojo y es bastante complicado botar a alguien de su residencia.

Ahora eso no suele ocurrir, pero el quebranto está más en el plano afectivo. Es como si olvidaran que esa otra persona existe, no lo toman en cuenta y, en algunos casos, no es sólo la indiferencia --que es una forma de violencia--, sino que también se manifiesta el repudio, el desprecio.

¿Con qué frecuencia aparece la homosexualidad en Cuba?

No hay investigaciones al respecto porque, si estamos hablando de discriminación, imagínate qué difícil es que las personas reconozcan su condición de homosexual. Se estima que, al igual que en el resto del mundo, la homosexualidad en Cuba aparezca en cuatro o seis por ciento de la población, pero ningún estudio avala esas cifras.

¿La homosexualidad genera algún trastorno de la personalidad?

No. Hay personas homosexuales que tienen trastornos psiquiátricos como pueden presentarlos las heterosexuales, pero no es la orientación sexual la que genera el problema.

¿Las últimas investigaciones confirman la tesis de un componente genético en la homosexualidad?

La tesis está echada por tierra. Se supone que sea una conjugación de muchos factores, pero no hay nada comprobado, nos movemos entre hipótesis.

¿A qué edad comienza a manifestarse esa orientación?

Muchas veces se confunde esa orientación con el "amaneramiento", y ese es un error. Hay individuos que son "amanerados" desde las primeras edades de la vida y cuando llegan a adultos su orientación es heterosexual. Asimismo, existen personas que no tienen ninguna conducta externa que revele su homosexualidad.

¿Más allá de la conducta externa, a qué edades suele revelarse la preferencia sexual por el mismo sexo?

Varía, porque depende también de las contradicciones que pueda tener alguien para decir, a una edad u otra, cuál es su preferencia sexual. En la adolescencia se acrecientan siempre los deseos sexuales hacia seres de otro sexo, de su propio sexo, o de ambos.

Hasta que el individuo no tiene conformada su personalidad, no puede decirse que posee una orientación sexual determinada. Inclusive, algunos adolescentes pueden establecer relaciones íntimas con otros de su mismo sexo y eso no significa que esa sea su orientación definitiva. En ese caso, es parte del proceso de búsqueda y de reconocimiento de los cambios corporales.

¿Qué puede aconsejar a los familiares de las personas homosexuales?

Les recordaría que la orientación sexual de una persona no es lo que determina sus valores ni su prestigio. Para las familias esto es complicado, pero finalmente las personas homosexuales se merecen el respeto de los demás en función de lo que hagan, de su comportamiento social, y no de su orientación sexual.

¿Qué tratamiento médico se adopta con las personas que no se aceptan como homosexuales?

Se trata de que se acepten, porque la orientación sexual no se cambia. Antiguas teorías sostenían que el ejercicio físico, en el caso de los varones, hacía variar la orientación homosexual. Todo eso está invalidado, porque la orientación está más allá de una conducta externa, que es en definitiva lo que pudiera cambiar con el entrenamiento físico.

¿Hay algún trabajo para que la sociedad cubana reconozca a las personas homosexuales como parte de sí?

Uno de los objetivos del Centro Nacional de Educación Sexual ha sido, desde su fundación, el trabajo de sensibilización y capacitación de la población. En la medida en que las personas tengan elementos sobre la diversidad sexual podrán comprender mejor a las personas homosexuales, y todos y todas podremos tener una mejor calidad de vida.

¿Hay algún sector priorizado en ese trabajo?

Se trabaja con todos los sectores, pero fundamentalmente con el Ministerio de Educación y de Salud Pública, con los jóvenes y con la Federación de Mujeres Cubanas.

¿Cómo ha influido la presencia del VIH/Sida en la mirada a este tema?

El sida generó una mayor visualización de la diversidad sexual como concepto teórico. Se ha aludido siempre a las diferencias, pero en ellas no se incluía la variedad de comportamientos sexuales.

Hay trabajos con los hombres que tienen sexo con otros hombres, entre los que se incluyen homosexuales, pero no únicamente ellos, porque puede haber heterosexuales que, por determinadas causas, tuvieron una relación homosexual aunque esa no sea su preferencia sexual.

Se ha ampliado el espectro en cuanto a información. Aunque en el mundo la curva ascendente del VIH/sida ha sido, sobre todo, entre hombres que tienen sexo con otros, la epidemia en Cuba empezó con predominio de los heterosexuales.

Hay una apreciación popular de que la homosexualidad ha crecido en Cuba en los últimos años ¿Está avalada científicamente?

No, te decía que no hay estudios al respecto, pero esa puede ser la expresión de ciertos cambios. Nuestra sociedad no es la misma que hace décadas y la homosexualidad, aunque no es comprendida como quisiéramos, puede expresarse un poco más abiertamente.

Julio de 2005

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