El documental Ni preguntas ni respuestas, es la vida, de la realizadora cubana Lizette Vila y estrenado la pasada semana en La Habana, devela vivencias de personas transexuales y sus familias en torno a la aceptación de la diversidad sexual y el contagio con VIH/sida.

A partir de lo más humano e íntimo, miradas, gestos, lágrimas y voces descubren desde sufrimientos por la incomprensión y el rechazo de los seres más cercanos, duros trances y violencia, hasta la incondicionalidad de madres que, por encima de todo, defienden a sus hijos y su decisión de ser auténticos, aunque diferentes a lo que dicta la sociedad.

Por Sara Más / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. / Foto: SEMlac

Para avanzar hacia la asimilación y comprensión de la diversidad sexual no hay que tolerar ni respetar las diferencias, sino participar y continuar haciendo un llamado a la conciencia ciudadana, aseguró el comunicador  y profesor universitario Manuel Calviño durante un encuentro con jóvenes y público asistente al Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), el martes 22 de marzo.

Por Raquel Sierra
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Angelis es alta por naturaleza y rubia por decisión. Muy de mañana está en su trabajo, cumpliendo con sus funciones en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), donde también se desempeña como promotora de salud sexual.
Desde su condición de persona transexual, habla de la diversidad como un derecho humano y de la necesidad de la comprensión y el respeto, “porque lo que importa es la clase de ser humano que cada cual es”.
Durante un tiempo, confiesa a SEMlac, “me sentí muy discriminada, tuve que dejar mis estudios, no pude concluir el preuniversitario porque no me comprendían, no me aceptaban; decían que era una inmoral, por mi forma de proyectarme”.

Por Sara Más

No es la trigueña atractiva y pasional de las muchas versiones vistas en cine, teatro y bailes a partir del original de Prosper Merimée. La Carmen que por estos días se puede ver y disfrutar en el céntrico teatro Mella, de la capital cubana, es un hombre trigueño, bajito y común, que se trasviste de gitana para fascinar y seducir a otros hombres.
La puesta corresponde al Ballet Contemporáneo Endedans, de Camagüey, ciudad al centro de la isla, y cuenta con la coreografía y dirección de Tania Vergara, una laureada bailarina que fundó esa agrupación danzaria en 2002.

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