Por Raquel Sierra / Foto: Raquel Sierra

En la pequeña sala de su casa, bien a mano para quien pueda necesitarlos, hay condones y materiales  de prevención y orientación sexual. Algunas veces se los piden hasta en altas horas de la noche. De vez en cuando, alguien toca a su puerta para hacerle una consulta o una confesión, tomarse un café o hacer alguna coordinación.
En la ciudad de Bayamo, 577 kilómetros al este de La Habana, vive Héctor Hernández, coordinador del proyecto de HSH (hombres que tienen sexo con hombres), del Centro Nacional del Prevención en el municipio de Bayamo, y del HSH-travesti, del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), en la provincia de Granma.

Por Dixie Edith

Su vestuario y maquillaje no dejan ni el más mínimo detalle a la improvisación. Tampoco descuida sus movimientos en el escenario, ni el doblaje de las canciones. Cuando Boris Figini Díaz debutó como transformista, lo asumió con la misma responsabilidad con que ha enfrentado el resto de su vida.
Quizás por eso, con apenas un año de entrenamiento sobre las tablas, se alzó con el tercer lugar del Festival Transarte, un espacio competitivo para travestis y transformistas, que desde 2007 se celebra cada año en Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas, a más de 160 kilómetros de la ciudad de La Habana.

Por Sara Más

La directora del gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), Mariela Castro, abogó desde La Habana porque las personas no sean discriminadas por su orientación e identidad sexual y confirmó la ejecución de varias operaciones de cambio de sexo en la isla, en poco más de un año.
“Si somos consecuentes con nuestra estrategia de desarrollo, que privilegia los programas sociales y la atención a los derechos del ser humano, no se puede excluir a nadie”, dijo la sexóloga en un aparte con periodistas la pasada semana, durante la celebración del V Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia sexual, que sesionó del 18 al 22 de enero en la capital cubana.

Por Dixie Edith /
Foto: Dixie Edith
 
Al ritmo de la conga santiaguera, cientos de personas desfilaron por la calle 23, una de las principales arterias de la capital cubana, acompañadas de zanqueros, banderas y tambores, para abrir las celebraciones por el Día Mundial contra la Homofobia y la Transfobia, que este año centró sus debates en la familia. La máster en Sexualidad Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), organizador de las actividades, explicó que “esta conga arrollando por la Rampa no es una marcha por el orgullo gay”, sino una manera de distinguir el 17 de mayo como Día Mundial contra la Homofobia.

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