A Belkis Salazar, una jubilada de 64 años, los prejuicios y las concepciones de su época juvenil le partieron la vida en dos. Hoy, cuando el mito de la virginidad es en Cuba algo del pasado, cree que las mujeres tienen una mejor oportunidad de ser plenas en su sexualidad, aunque hasta cierto punto.
“Como se esperaba en mi tiempo, fui virgen al matrimonio. No sabía nada del tema. Él prácticamente me violó y yo me preguntaba: dónde está la emoción y satisfacción de que habla la gente”, cuenta.

Las palabras no alcanzan para contar, o mejor sentir, todo lo que debió vivir el escritor cubano Nelson Simón antes de publicar su primer libro o poder pararse en un escenario y decir, con una valentía poco común en Cuba: “estoy aquí como artista y, sobre todo, como gay”.

Por Dalia Acosta

La comunidad médica cubana se aparta del tratamiento tradicionalista de la intersexualidad y opta por evitar la cirugía correctora de los genitales en los primeros meses de vida, como suele hacerse en un importante número de países desde mediados de la pasada centuria.
“La política actual impone no ser agresivo, no ir a la cirugía y esperar unos años, hasta que la persona pueda estar en condiciones de elegir”, aseguró la doctora Elena Hernández, especialista en embriología médica de la provincia cubana de Sancti Spíritus.
Página 73 de 73

Información adicional