Siempre está ocupada, moviéndose de un lado a otro. Malú Cano ama su trabajo como coordinadora de la Red Trans Cuba, grupo que reúne a personas transgénero de todo el país. “No me arrepiento de quien soy, ni de la vida que he tenido, aunque haya sido muy dura”, asegura. Esta cubana de 33 años nació el 26 de diciembre de 1982 en la central provincia de Cienfuegos, a unos 250 kilómetros de la capital. Nuestro diálogo comienza con los muchos recuerdos alegres de su infancia, un pasado con el que se reconcilia por los mejores momentos. “Yo era el primer hijo, varón además; mis padres y abuelos tenían adoración conmigo. Mi papá era marino mercante y en aquel entonces tener un padre con ese oficio era un privilegio porque podía traerme los mejores juguetes. Pero no era lo que yo quería”.

La violencia por motivo de género que viven mujeres lesbianas y transexuales centrará este año varias de las acciones y reflexiones de la Jornada Cubana por la No Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, que desde octubre inició en la isla caribeña.

"¿Por qué dos mujeres lesbianas no pueden criar a un niño?", se pregunta Delmis Fajardo Tamayo. A su interrogante responden, en primer lugar, estereotipos y prejuicios que en Cuba limitan el derecho de las personas homosexuales a constituir familia.

Integrantes de la Red nacional de mujeres lesbianas sostienen que no existen derechos especiales para lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero, intersexuales y queer (LGBTIQ). Se trata, según las activistas cubanas, de la igualdad de derechos reconocidos solo, hasta el momento, para mujeres y hombres heterosexuales.

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