Mientras Yuris termina su tesis, Arcelio reorienta su vocación hacia la Medicina. Ambos jóvenes son sobrevivientes del acoso escolar homofóbico que, silenciosamente, pervive en las escuelas cubanas.

Educar en el respeto a la diversidad y la plena inclusión de personas homosexuales y transgénero es un reto que asumen activistas e instituciones que luchan contra la homofobia en Cuba. "Cada vez más personas comprenden que la homosexualidad no es una enfermedad, en tanto las fobias sí lo son; que la homosexualidad no es peligrosa, en tanto la homofobia y la transfobia sí lo son", dijo Mariela Castro Espín el pasado sábado 13 de mayo en La Habana.

Especialistas afirman que la ausencia de un estándar jurídico uniforme crea incertidumbre y afecta a las personas intersexuales y trans, quienes sufren marginación por la cultura patriarcal y binaria.

La X Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia se enfoca en el acoso escolar homofóbico, una de los problemas menos visibles pero más dañinos en la sociedad, anunció en la mañana del 3 de mayo, en conferencia de prensa, Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).
Aunque dijo no tratarse de un problema grave en las escuelas cubanas, la directora del Cenesex sí consideró necesario llamar la atención sobre este tipo de acto discriminatorio, que ocurre en los espacios de socialización escolar.

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