Dejar de considerar y tratar la intersexualidad como una enfermedad es premisa indispensable para que los seres humanos que viven en esa condición alcancen una ciudanía plena.

Así lo expresó la psicóloga cubana Adriana Agramonte, investigadora del Instituto Cubano de Endocrinología, durante las sesiones de trabajo del 7mo Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual, que sesionó en La Habana del 16 al 18 de septiembre.

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