Género y radio comunitaria. La Chicharra canta desde Argentina

Por Idania Trujillo de la Paz. Especial para SEMlac Cuba [09-02-2018]
La Chicharra 88.7 La Chicharra 88.7

La Chicharra, una radio comunitaria que promueve la participación de la ciudadanía para defender sus intereses y donde las mujeres son protagonistas activas de la comunicación, se escucha todos los días por la 88.7 de frecuencia modulada (FM), desde la localidad de Goya, perteneciente a la provincia argentina de Corrientes. Creada gracias al trabajo desarrollado por la Red de comunicadores populares en las ciudades de Goya y Lavalle, ubicadas en la orilla del río Paraná, La Chicharra resume una nueva forma de hacer radio y construir la oralidad pues la audiencia es al mismo tiempo protagonista y emisora del relato. Sus programas se discuten y construyen en asambleas, haciendo de ella, más que una radio, una relación comunicativa, política, organizativa y educativa.

Pensada como espacio de encuentro y creación colectiva, donde la comunicación es entendida como proceso social, cultural y político, y no solo como acontecimiento, La Chicharra llena el vacío que dejan los medios de comunicación tradicionales al recuperar el espacio público como ámbito de construcción de democracia y de lucha simbólica por el poder.

Esta forma de comunicación participativa es también una eficaz herramienta para el desarrollo socioeconómico a nivel de las bases. El contenido de la radio se vuelve innovador, ya que toma en cuenta las preocupaciones locales. Es generado por la misma población, con el concurso de diversos grupos entre los cuales sobresalen las mujeres.

“En la comunidad de Goya muchas mujeres están vinculadas al trabajo agrícola y a espacios de la economía social y solidaria que se interesan por la agricultura familiar, la agroecología, las experiencias productivas y de comercialización, además de otros tópicos que tienen que ver con la cultura, la música de la zona rural y las fiestas patronales”, explica Jorge Omar Cefarelli, coordinador de La Chicharra y entusiasta comunicador popular argentino.

Cuenta Cefarelli que “en la agricultura familiar está muy presente el machismo, por lo tanto las mujeres comienzan resistiéndolo como resultado del trabajo individual y colectivo. Poco a poco van superando estereotipos y percibiendo que existen horizontes para la conformación de la subjetividad, que complejizan los roles tradicionalmente adjudicados”.

“Por otro lado existen mujeres —mayormente jóvenes urbanas— con inquietudes de emancipación que quieren poner en evidencia el sistema patriarcal y machista, y reclamar por la igualdad de géneros. Estos temas son abordados desde un programa semanal denominado 'La que lo parió'”, asegura.

“El desarrollo de la mujer depende entonces de su capacidad individual y colectiva de generar cambios en su condición de opresión”, asevera el comunicador argentino.

Son las propias mujeres quienes generan los contenidos, escriben los guiones, organizan los programas de entrevistas, dominan el arte de la edición y la mezcla de sonido, y también conducen.

Los temas relacionados con la economía social y solidaria, por ejemplo, tienen dos espacios semanales realizados integralmente por productoras y productores y feriantes de la zona rural (El Sapucay de las comunidades y Mujeres de la Tierra), además de campañas y spots de concientización que se pasan las 24 horas durante la programación musical de la radio.

“La radio comunitaria en particular, refiere Cefarelli, abre espacios de interpelación que los canales políticos tradicionales muchas veces no ofrecen. La radio es oralidad por eso se eligió ese medio: porque la oralidad es la forma de comunicación que prima en la cultura de todas estas mujeres; además de que la narración oral en un marco grupal activa la memoria colectiva”.

La programación de La Chicharra se concibe según los aportes de los oyentes y sus necesidades y expectativas.

Pero esta radio de la comunidad argentina de Goya no solo se preocupa por mantener una programación que tome en cuenta a sus audiencias sino que, además, organiza espacios de formación/capacitación en temáticas vinculadas a la perspectiva de género en la comunicación. También se integra a la organización de marchas y eventos públicos como “Ni una menos” o el “Día Internacional de la Mujer”.

Desde 2015, La Chicharra forma parte del proyecto “Sembramos Palabras, Cosechamos Derechos”, que lleva adelante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, a través de la Secretaría de Agricultura Familiar, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), cuya finalidad es colaborar con la creación y el fortalecimiento de 18 radios comunitarias rurales en la nación sudamericana.

Estas radios —sostenidas con fondos de organizaciones de la agricultura familiar— constituyen una valiosa herramienta de comunicación para las poblaciones rurales dispersas que, en la mayoría de los casos, no cuentan con otros medios para difundir sus problemáticas.

Construir ciudadanía es ser sujeto de esa construcción pública con otros, de la creación de espacios, intereses, imágenes y discursos públicos. En ese sentido, La Chicharra tiene claro su papel no solo como medio popular de comunicación sino como un espacio público donde las personas pueden ejercer sus derechos porque mediante sus voces esos derechos adquieren visibilidad y legitimidad.

“La plaza principal de la ciudad de Goya y su emblemática costanera —señala Cefarelli— fueron espacios públicos ocupados en diferentes ocasiones para debatir los puntos clave

de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que el actual gobierno de Mauricio Macri echó por tierra al ocupar la presidencia de Argentina en 2016, para difundir lo ocurrido en pleno juicio a los represores en Goya, o para debatir sobre el voto a los 16 años de edad”.

La utilización del espacio radioeléctrico en manos de las radios comunitarias no solo posibilita la construcción de nuevas prácticas discursivas y sociales que hacen posible la participación de la comunidad y el ejercicio de un genuino modo de ser ciudadano, sino que democratiza la manera de hacer comunicación pues no se piensa en la radio solamente como un medio, una mera herramienta, sino como un espacio de formación, de encuentro cultural, donde se cuida la forma y también los contenidos, se trabaja colectivamente las agenda temáticas y, por consiguiente, la radio se convierte en sí misma en un espacio para hacer incidencia política en la comunidad.

La Chicharra anda en el camino de seguir construyendo el sueño de ser radio popular, que significa, al decir del reconocido radialista cubano radicado en Ecuador, José Ignacio López Vigil, que “la palabra de todos y todas vuela sin discriminaciones ni censuras y el buen humor y la esperanza son la primera propuesta”.

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