Especialistas y activistas reconocen que el primer paso para dar solución a las violencias machistas es reconocerlas, denunciarlas y visibilizarlas para promover respuestas integrales y ganar en conciencia social.
La periodista y feminista Mariana Camejo opina que en Cuba “internet es un eje importante para comprender cómo se está comportando la violencia de género y cómo se ha hecho parte de la agenda pública.

Lidiar en las redes con insultos, chistes y publicaciones sexistas no es una experiencia fácil, aunque sí cada vez más frecuente. Desde memes que reproducen estereotipos patriarcales hasta etiquetas y expresiones que buscan satanizar al feminismo y la defens de los derechos de las mujeres, los espacios virtuales se van haciendo escenario cotidiano de debates que terminan a veces en franco combate estéril y fundamentalista.

Insultos, humillaciones, amenazas de violación e incluso convocatorias a cometer feminicidios o campañas de odio se han vuelto habituales en las redes sociales. Investigaciones globales dan cuenta de que la revictimización de las mujeres en los nuevos escenarios de las TICS trasciende la forma en que se publica un hecho concreto de violencia y alcanzan a cuestionar los derechos de las mujeres en general.

El diseño gráfico y la ilustración en Cuba muestran dos caras frente a las violencias machistas: una que la naturaliza a partir de códigos sexistas y otra que apoya su denuncia y respuesta social.

El uso de carteles para llamar la atención sobre esta problemática, invisibilizada durante años, estuvo entre los primeros recursos públicos. A los concursos de carteles, campañas, vallas y productos comunicativos diversos se han ido sumando mensajes en las redes sociales.

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