Temor, vergüenza, susto, desconcierto, asombro e incomodidad ante la situación son solo algunas de las reacciones que declararon sentir varios hombres cubanos al ser acosados en plena vía pública por una mujer. Tan inusuales escenas forman parte de un experimento social realizado por el Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), el cual recorrió las redes en forma de video y refleja qué sucede cuando el acoso ocurre al revés y son las mujeres las que “agreden” verbalmente a los hombres.

Cuando se aborda el tema de las mujeres, y de los múltiples dilemas por los que ellas atraviesan, se debe tener en cuenta a qué tipo de mujer estamos haciendo referencia, pues sus realidades no son únicas, ni similares, aún cuando estemos abordando temas comunes como el de la autoestima y su reflejo en los medios de comunicación.

El análisis sobre este asunto debe ser múltiple, diverso, en tanto en él influyen la raza, la clase social, la orientación sexual, el contexto en que la mujer vive, entre otros factores determinantes. Aunque las situaciones en torno a la autoestima sean expresadas a través del arte, de la producción audiovisual, del cine o del humor, no podemos quedarnos en el análisis superficial de la problemática, como ocurrió durante la proyección televisiva de la película Desmelenada[1], el pasado 16 de marzo, en el espacio Espectador Crítico del Canal Educativo.

Con la lingüística computacional como punto de partida surge Gender Gap Tracker, que permite analizar cómo y en qué medida los medios de comunicación canadienses dan cabida a las voces de las mujeres.

En colaboración con la organización sin ánimo de lucro Informed Opinions, y con el apoyo de la Universidad Simon Fraser, se descargan y analizan miles de artículos publicados en medios de comunicación canadienses. El análisis lingüístico mediante técnicas de big data permite identificar las voces femeninas mencionadas y citadas en los medios de comunicación, proporcionando un desglose preciso de cuál es la distribución de las fuentes por género.

Abordar una cobertura electoral con enfoque de género no es fácil. Implica cuestionarse cómo hacemos periodismo, qué es política o qué preguntar a candidatos y candidatas de los partidos. Son retos a los que se enfrentan diariamente periodistas como Ana Requena, redactora jefa de género de Eldiario.es, Pilar Álvarez, corresponsal de género de El País, June Fernández, coordinadora de Pikara Magazine y Ana Cabanillas, redactora política de El Independiente. Las cuatro inauguraron el II Encuentro de Chicas Poderosas en Madrid, este marzo.

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