He vivido en varias ocasiones que al poner fin a una relación sentimental o sexual, esta derive en una situación de acoso insufrible. Al menos dos veces pasé un miedo terrible y en una tercera necesité un médico. Leo historias de violencia contra las mujeres en los periódicos y, junto con mis experiencias, me doy cuenta de que gran parte del género masculino tiene un problema muy grave con torear la frustración que le supone una ruptura amorosa. Recuerdo Cat Person, el relato del New Yorker, y la infinidad de veces que en películas y series una negativa inicia una conversación que acabará con un “zorra”, “puta” o “fea que te has creído, no te toca nadie ni con un palo”. Son líneas de diálogo que escriben otros hombres, que se basan en las realidades que viven o en las que se han visto y por eso lo plasman así.

Femgarabat es el colectivo artístico formado por Susana Carramiñana (socióloga y dibujante), Bea Aparicio (dibujante y profesora) y Janire Orduna (ilustradora y diseñadora). Eligieron el barrio San Francisco de Bilbao para compartir las experiencias del proyecto y las potencialidades del relato gráfico feminista. Para ello mostraron las dos iniciativas que que han llevado a cabo en vinculación con otros proyectos feministas que están documentando la memoria de las mujeres en los barrios: Vecinas, de Andrea Momoitio e Histeria Kolektiboa, mediante el periodismo y la performance, y PROYECTO ELLAS de Ainhoa Resano y Savina Lafita Solé, basado en los archivos fotográficos.

“En el entorno académico cubano antropólogos, historiadores, psicólogos y sociólogos encabezaron el interés profesional a la hora de promover estudios con enfoque de género. Paulatinamente, otras disciplinas se han sumado a ese interés y entre ellas sobresale, sobre todo en la última década, la Comunicación”[1].

Un acercamiento a la investigación en comunicación y género producida en La Habana entre los años 1990 y 2017 conduce su caracterización atendiendo al comportamiento teórico-metodológico, las condiciones de producción y las particularidades de sus resultados.

El lenguaje inclusivo llega a los debates sobre el proyecto de Constitución cubana que actualmente se somete a consulta ciudadana. Desde el activismo y la academia, algunas voces sugieren superar el enfoque androcéntrico en el texto constitucional.
La crítica e investigadora literaria Zaida Capote Cruz fue de las primeras expertas en proponer cambios a favor de un lenguaje no sexista en el proyecto de Constitución, que discute la población cubana hasta el próximo noviembre.

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