Por: Lucía Rivadeneyra

Quien nunca en su vida haya visto una telenovela que lance la primera anécdota. Aunque sea de refilón, en alguna época de la vida hemos visto, si no una completa, por lo menos algún capítulo, aunque haya sido en la infancia, en la adolescencia, en la etapa adulta o en la senectud, en casa de algún amigo, vecino, familiar o en la propia.

Por: Marcela Valente

BUENOS AIRES, jun (IPS) - Algunos hombres lo reivindican como un halago y hasta una expresión poética. Pero para muchas mujeres, el piropo callejero es una forma de acoso que las ofende, las humilla y, en algunos casos, las denigra.

Los medios de comunicación masiva precisan ponerse, de una vez por todas, los lentes del género. Transformar el pensamiento sexista con que tradicionalmente se han reflejado las relaciones sociales entre hombres y mujeres debe incidir en las concepciones clásicas del ejercicio periodístico.

 

Considerado el medio de comunicación a través del cual adolescentes y jóvenes reciben mayor cantidad de información, las ofertas dramatizadas de la televisión cubana no están ayudando a muchachas y muchachos a entender sus conflictos cotidianos o a definir sus comportamientos sexuales.

Información adicional