Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs) pueden tener un impacto positivo en la sexualidad, pero también conllevar a comportamientos anómalos como los adictivos, alertaron especialistas en psiquiatría, psicólogos, sociólogos y terapeutas.

El XIII Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación "Isabel Moya Richard" in memoriam tendrá lugar en la capital cubana, del 31 de octubre al 2 de noviembre de 2019, según se informó en conferencia de prensa el pasado miércoles 6 de febrero.

“Yutubero”, “tkm”, “wasap” son solo algunos los nuevos términos aceptados por la Real Academia Española en su primer manual para “escritores digitales”, presentado hace muy pocos días. Y en línea de su rancio conservadurismo rechazó el uso de todes, tod@s o todxs como forma de lenguaje inclusivo.
Este tipo de pronunciamiento de la RAE por el lenguaje inclusivo no es nuevo, ya se sabe, y se suma a los dichos de su director, Darío Villanueva: "El problema es confundir la gramática con el machismo". Sin embargo, el foco es erróneo. Lo que la RAE no ve y lo que Villanueva ignora es que el lenguaje inclusivo no apunta al cambio gramatical sino que fija una postura política.

El año de la huelga feminista y de la sentencia de La Manada, el feminismo ha rugido para denunciar el contexto que permite la violencia sexual. Mientras tanto, muchos medios se han sumado a esta “ola” con figuras como la redactora jefa de género de eldiario.es, una mesa especializada en EFE o la corresponsalía de género de El País.

No hay dudas sobre un hecho: si algo ha puesto de manifiesto este 2018 con #LasPeriodistasParamos, es que en todas las redacciones hay una periodista a la que no le da miedo decir que el periodismo, si pierde el foco de los derechos de la mujeres, solo podrá apuntalar la desigualdad.

Información adicional