Con la lingüística computacional como punto de partida surge Gender Gap Tracker, que permite analizar cómo y en qué medida los medios de comunicación canadienses dan cabida a las voces de las mujeres.

En colaboración con la organización sin ánimo de lucro Informed Opinions, y con el apoyo de la Universidad Simon Fraser, se descargan y analizan miles de artículos publicados en medios de comunicación canadienses. El análisis lingüístico mediante técnicas de big data permite identificar las voces femeninas mencionadas y citadas en los medios de comunicación, proporcionando un desglose preciso de cuál es la distribución de las fuentes por género.

Abordar una cobertura electoral con enfoque de género no es fácil. Implica cuestionarse cómo hacemos periodismo, qué es política o qué preguntar a candidatos y candidatas de los partidos. Son retos a los que se enfrentan diariamente periodistas como Ana Requena, redactora jefa de género de Eldiario.es, Pilar Álvarez, corresponsal de género de El País, June Fernández, coordinadora de Pikara Magazine y Ana Cabanillas, redactora política de El Independiente. Las cuatro inauguraron el II Encuentro de Chicas Poderosas en Madrid, este marzo.

Según la Wikipedia, un refrán es una “frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza; particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.”

La palabra refrán proviene del vocablo francés “refrain”. Los refranes (o paremias) se integran como parte del acervo cultural de una sociedad, como expresiones populares que se construyen y comparten con la intención de transmitir creencias o pensamientos basados en vivencias asentadas en constructos sociales concretos temporal e históricamente hablando. Los refranes han supuesto una vía de transmisión oral del saber y han pasado de generación en generación como un indicador de la cultura de una sociedad, un reflejo claro de la realidad cotidiana y del sistema de valores de la sociedad que los promulga.

El derecho a la integridad física y la inviolabilidad del cuerpo humano es la premisa que defiende el documental Mi cuerpo es mi vida, de las realizadoras Lizette Vila e Ingrid León, aún en producción por Proyecto Palomas, Casa Productora de Audiovisuales para el Activismo Social.

Información adicional