Debates

Salud de mujeres trans…necesidades al margen


Elvia de Dios

Especialista del Centro Nacional de Educación Sexual. Integrante de la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales


  1. ¿Cuáles son las principales necesidades de salud de las mujeres trans?

    Las necesidades de salud de la población trans, mujeres y hombres, se dividen en generales y específicas. Las generales son las que puede tener cualquier persona; o sea, la demanda por cualquier enfermedad aguda o crónica. Las necesidades específicas son las relacionadas con el acompañamiento durante el proceso de hacer pública la expresión de género congruente con su identidad de género y, de manera particular para las mujeres trans, los procesos de feminización hormonal, o sea, el consumo de hormonas femeninas y medicamentos como el androcur, que disminuye la testosterona-- principal hormona sexual masculina. La feminización a través de hormonas es la principal demanda de atención de las mujeres trans.

    Otras de las peticiones en este campo es la feminización quirúrgica, que incluye la vaginoplastia, o sea la creación quirúrgica de una vagina; el implante de mamas, cirugías de feminización facial y otras (relleno de caderas y glúteos).

    Existen otras formas de apoyo, como la depilación con cera, láser o electrólisis de la barba; la terapia y feminización de voz por especialistas en foniatría y el cambio de nombre y género en los documentos de identidad.

    El cambio legal de identidad es una excelente opción, pues de permitirse sin la restricción de la adecuación genital precedente, disminuiría la demanda quirúrgica de vaginoplastia, que es una cirugía costosa y con posibles complicaciones para la salud.

    Lo más difícil es el proceso de hacer pública la expresión de género congruente con su identidad de género, por las implicaciones sociales relacionadas con la discriminación debido a la transfobia, que abarcan a las familias, las escuelas y los centros de trabajo. Ello puede determinar, incluso, la deserción escolar y la pérdida del puesto de trabajo.

    En las escuelas y centros laborales generalmente son obligadas a vestirse acorde al sexo asignado al nacer y se les llama por el nombre del registro de identidad. Estas situaciones constituyen formas de violencia hacia las mujeres trans, pues ellas tienen el derecho de ser llamadas por su nombre social y expresar libremente su identidad, mediante su vestimenta femenina, acomodo del cabello, gestos u otras formas.

  2. ¿Los servicios de salud actuales satisfacen esas demandas?

    Los servicios para satisfacer las demandas específicas de salud de las mujeres trans, en la actualidad cubana, abarcan el acompañamiento durante el proceso de hacer pública la expresión de género congruente con su identidad de género. Existen grupos de trabajo en La Habana, Santiago de Cuba y se está iniciando el de Villa Clara. Además; se oferta el acompañamiento de pares, parejas y familias por la Red Social Transcuba, que tiene representantes y grupos en cada una de las provincias del país. Por otra parte, en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) existe un servicio científico-asistencial jurídico, cuyo objetivo son actividades de defensoría de sus derechos.

    Los servicios de atención endocrinológica y quirúrgica están centralizados en La Habana, en el Hospital Comandante Manuel Fajardo; para facilitar el acceso a los turnos, estos se ofertan por teléfono o de forma personal en el Cenesex. No se puede negar que la centralización limita el acceso y facilita la automedicación hormonal, generalmente con sobredosis que acarrean efectos adversos desde náuseas, mareos y vómitos, hasta trombosis venosa. Como proyecto de trabajo de la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales está la descentralización de la atención endocrinológica.

  3. ¿Qué sugerencias daría para mejorar la atención en salud de las mujeres trans?

    La principal sugerencia es que la atención de las necesidades específicas de salud de la población trans, al menos la de acompañamiento y la endocrinológica, se oferte en cada municipio del país y articulada desde la Atención Primaria de Salud. De esta forma se abarcarían no solo los procesos de feminización de las mujeres trans, sino también necesidades generales como la detección temprana del cáncer de próstata.

    También es necesario el acompañamiento jurídico descentralizado, en función de hacer cumplir sus derechos ciudadanos.

    Otra sugerencia es la sistematicidad en cada rincón del país de la campaña de bien público contra la homofobia y la transfobia, liderada por el Cenesex, que ha mejorado la acogida familiar y el respeto social de las personas trans.

    Establecer servicios y programas específicos para la salud trans es extremadamente necesario. En Cuba quedan legalizados en la Resolución 126 de 2008, del Ministerio de Salud Pública. Los servicios y programas que forman parte de la política de salud de los países garantizan el derecho humano a la salud; no es que las personas trans padezcan ningún tipo de enfermedad mental, como tan frecuentemente se interpreta, es todo lo contrario: la sociedad les crea malestar al irrespetar la manera de expresar su identidad de género y, por tanto, se quebranta el pleno bienestar físico, psicológico y social que abarca el concepto de salud de la Organización Mundial de la Salud.

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