Debates

Diversidad Sexual e iglesia en Cuba: ¿derechos vs religión?

¿Qué acciones y comprensiones nos permitirían avanzar en un mayor reconocimiento e inclusión de las personas LGBTIQ en los ámbitos religiosos?

Ian Manuel Garabito Navarro

Como dije anteriormente, Jesús, a quien veo como un revolucionario, predicó con el ejemplo un mensaje de amor, paz y humildad entre los seres humanos, en donde cada quien debía amar al prójimo como a sí mismo. Da igual con quién nos vamos a la cama o el modelo de familia que deseemos disfrutar. Da igual cuánto tengamos para ofrecer o cuál sea nuestra postura política. El amor debe ir mas allá de todos estos elementos que nos identifican. Las personas LGBTI que también creemos en Dios o en distintas deidades, entendemos que estas nos son recíprocas en su amor e interceden por nosotros ante situaciones en las que buscamos su auxilio. No tenemos por qué inventarnos un Dios o por qué alejarnos de los templos o casas de culto. Creo que, como mismo han cambiado las sociedades, también deben cambiar las maneras de leer, comprender e interpretar las sagradas escrituras, pues algunos pasajes son acatados al pie de la letra, mientras otros son flexibilizados a conveniencia.

No pretendo negar la veracidad de las escrituras y menos aún cuestionar su naturaleza, pero son narraciones recopiladas por hombres que vivían en una época distinta y bajo preceptos diferentes, en los que imperaba el machismo, la xenofobia, el rechazo, la marginalidad, entre otros males que podrían perfectamente haber escapado de la caja de Pandora. ¿Acaso no asistió Jesús y lavó los pies de una prostituta? ¿Acaso no trabajó en el día de pentecostés? ¿No fue a donde estaban los leprosos, cojos, ciegos y marginados? Pues debemos aprender de estos ejemplos de inclusión y amor. Abrir las puertas no de los templos --esas son físicas--, abrir las puertas de nuestros corazones para poder interpretar sin prejuicios los evangelios. Para abrir las puertas de nuestros corazones a las personas LGBTI, no importa cómo luzcan, no importa de dónde vengan, no importa más que sus deseos de servir y llenar su alma con el mensaje del Señor.

No es cuestión de dar oportunidades, ni de pedir permisos; se trata de disfrutar del amor fraternal, ese amor ágape que Jesús compartió con sus discípulos como si fuesen hermanos. Pienso que también, una vez que el Estado tome medidas en favor de los derechos de las personas LGBTI en Cuba, la sociedad irá asimilando con mayor facilidad e irá normalizando los temas referentes a las personas de identidades sexuales diversas. Ya sea en centros de trabajo, en las calles, en los templos, en las fiestas, ante la ley…. las personas LGBTI iremos recuperando el espacio que por derecho nos corresponde, pero con un respaldo legal, pues aún quedan muchos prejuicios por desmontar.

Elaine Saralegui

Estamos en un momento en que, por medio de campañas públicas, los grupos cristianos ultraconservadores están ganando adeptos seculares abiertamente en contra del matrimonio igualitario, los artículos que hablan de igualdad y no discriminación, en contra de la educación integral de la sexualidad. Pero, además, están pidiendo acceso a los medios de difusión masiva, a los espacios educativos y de salud, así como respaldo para obtener propiedades.

No podemos permanecer apacibles ante esto, pues es evidente cuánto están influyendo en la opinión pública. Los centros, instituciones religiosos e iglesias promotoras de la dignidad de todas las personas debemos hacer un frente común y sacar a Dios de la violencia a la que está siendo sometida.

Como decía la teóloga queer Marcella Althaus Reid, hay que indecentar a la teología y al espacio público. Hay que posicionarse sin miedo alguno y hay que denunciar y castigar a las iglesias que están utilizando su espacio religioso para denigrar a seres humanos concretos (mujeres y personas LGTBIQ+).

Bajo la premisa de la separación Iglesia- Estado no se pueden quedar impunes estas violaciones de grupos de personas y esta propaganda ideológica antirrevolucionaria que invade también el espacio laico.

Para poner los límites a las iglesias de cuál es su papel y misión y hasta dónde pueden llegar, sería justo que se realice una ley de Culto que pueda regular estas relaciones y limite el alcance en el orden público y proteja derechos a terceros (grupos, colectivos y personas que puedan ser afectadas por los dogmas religiosos). Una ley que regule el ejercicio de la libertad religiosa, que regule publicaciones, cultos públicos, tratamiento al clero, pues esas libertades tienen que estar en armonía con los principios del Estado laico.

Gabriel Goderch

Mira, si lo veo desde la Iglesia católica romana, gran parte de su clientela es la comunidad LGTBI, porque en Cuba lo que más abunda es la religiosidad popular. Sin embargo, no se tienen en cuenta por su tipo de religiosidad y por su orientación. Claro, me imagino que me dirías que hay sacerdotes gays y sí, los hay y hasta obispos, y eso tiene que ver con la doble moral: “haz lo que digo y no lo que hago”. A ver, no critico a ninguno, considero muy positivo para la vida humana que la persona disfrute de su sexualidad, como también admiro a las y los que la viven en castidad, qué bueno que lo pueden hacer. La Iglesia debería repensar el celibato, pero este es otro tema.

Yo creo que a las iglesias les falta mucho para poderse abrir a la comunidad LGBTI en cualquiera de sus denominaciones. Hay muchos prejuicios, una moral estancada en el tiempo y a quienes no les interesa movilizarla.

Las iglesias son transversalizadas por el machismo de la sociedad. ¿Por qué crees que en sus comunicados y llamados hacen alusión al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a la tradición histórica y a la URSS? Pues fácil de responder: el marxismo de manual decía que la religión y la homosexualidad eran rezagos del capitalismo. Aquí existió un decenio gris, las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP). Hacen alusión al Comandante porque no han leído las declaraciones del propio Fidel reconociendo los errores de esos tiempos. ¿Cuándo las iglesias se han interesado tanto por el pensamiento de Fidel o del comunismo? Da risa, en verdad.

¿Que estos conflictos son propios de la evolución de la sociedad? Sí, lo son. Veamos la historia del movimiento LGTBI en EE.UU. o remitámonos a Inglaterra.
La inclusión será difícil, no voy a decir imposible, pero hasta que las iglesias no encuentren al verdadero Dios en los rostros de las personas excluidas y sin derechos, como ha sido la comunidad LGTBI por mucho tiempo, no entenderán la necesidad de asumir la inclusión, ni la necesidad de hacer especial énfasis en los derechos y la dignidad de las personas trans, como verdaderas personas creadas “a imagen y semejanza de Dios” (Gn 1,27); una Divinidad que no es varón ni es mujer, que no responde a las categorías binarias de sexo y género.
Unas iglesias como las que hoy gritan y reclaman contra el matrimonio igualitario lo que hacen es rechazar, discriminar y violentar a una comunidad que ha sido marginada, primero, en el ámbito familiar; luego en el social. Creo que lo primero que debería hacer la Iglesia es pedir perdón por todo el sufrimiento causado, estas personas deben ser acogidas como son, sin tratar de "sanar" lo que no tiene cura porque no es una enfermedad. Y al final, poner en práctica lo que el propio Jesús resumió como la ley primera: el AMOR.

Información adicional